LEER LIBRO
ÍNDICE
  1. Cómo es el Universo
  2. Cómo son el Samsara y la brujería antigua
  3. Cómo es el Paraíso
  4. Conclusión

CARTA DE DESCONSTITUCIÓN UNIVERSAL DE LOS SERES ATENTOS

—Declaración Universal de Ausencia de Derechos de los Seres Atentos.

—Bases para la Organización de los Seres Atentos.

—Disposiciones acerca de la Transición.

 

 
INICIO

 

Capítulo segundo:

Cómo son el Samsara y la brujería antigua.


La absurda idea de la inmortalidad.
150.000 años atrás el ser humano pretendió ser inmortal. Éste es el tercer punto crítico en la evolución de nuestro universo, la razón, y es el surgimiento de nuestra especie, la especie homo-sapiens.
Esta creencia supone que habría algo en el Universo, nuestra alma, que escaparía a la desordenación y, sencillamente, es falsa. No hay nada que escape a la desordenación y, por muchas teorías que se elaboren en este sentido, el ser humano sigue muriendo igual que antes.
Con esta premisa falsa, el homo-sapiens elabora una absurda idea del mundo. Sólo cuando mide el Universo y calcula matemáticamente está acertadx en sus conclusiones. En el resto de las ocasiones suele desatinar con sus ideas y con sus actos.

La fijación del punto de encaje.
El modo de mantener una absurda idea del mundo es fijar el punto de encaje. Si los comandos de la Teoría General percibidos son siempre los mismos, entonces, no hace falta comprobarlos, sino que basta con reconocerlos. Así, los comandos representados en la mente pueden ser falsos sin advertirlo.
Pero fijar el punto de encaje una vez que se ha alcanzado la atención es caer en una trampa energética natural del Universo. El fenómeno es sencillo: Para razonar, para hacer conscientes los comandos de la Teoría General se requiere energía. Ahora bien, no hace falta mantenerlos en pie de ningún modo, sino que están ahí para percibirlos y comprobarlos cuando se presente la ocasión, pues son el Universo. La idea del mundo construida sobre ellos puede levantarse y comprobarse una y otra vez. Por otro lado, cuando los comandos no son comprobados, sino sólo reconocidos, evidentemente, nos ahorramos la energía necesaria para comprobarlos pero, al final, tenemos que gastar mucha más energía en mantener en pie unas ideas que no hay modo de comprobar más que por lo que dicen otras personas acerca de ello. Personas que tampoco han comprobado los comandos percibidos. Así, toda la idea del mundo del homo-sapiens, excepto la científica y la obtenida por la Brujería, es pura especulación, y es eternamente discutible y, sobre todo, requiere una constante reafirmación, como ir a la iglesia todos los domingos. Esto es un gasto considerable de energía, toda aquella de la que disponemos y más.

Inversión entre razón y voluntad.
Tenemos que la organización natural del ser atento es la voluntad en primer término, asistida por la razón como herramienta. La voluntad está en contacto con la realidad, es decir, su idea del mundo es más o menos elaborada pero correcta, y toma sus decisiones, con mayor o menor acierto, en función de lo que siente acerca de la situación. Ahora, en el homo-sapiens, la razón tiene que ponerse en primer término para mantener una idea del mundo absurda en la que no está incluida la propia muerte. Sin embargo, la razón no puede tomar decisiones. Sencillamente, no es capaz de ello porque no siente el mundo directamente. Así, lo que hace es subordinar la voluntad a su mandato, asumiendo la jefatura del Universo. Y para ello, somete, quebranta, distorsiona la voluntad poniéndole las palabras “fuerza de” delante. De tal modo, la fuerza de voluntad es la determinación de imponer los criterios de la razón a la voluntad, con lo que la voluntad queda sacrificada y distorsionada.
El nuevo elemento del Universo resultante de la dictadura de la razón es el tonal. El tonal es quien mantiene fijo su punto de encaje para no percibir su muerte, quien sacrifica la voluntad para imponer su razón, y quien se esfuerza por mantener e incrementar el orden, oponiéndose así al natural discurrir del Universo.
El tonal no se esfuerza en mantener e incrementar el orden porque esto le proporcione bienestar, sino para justificar su propia existencia. Intuye que la desordenación es la muerte y, como no considera esta posibilidad, lucha contra la desordenación como situación vital en el mundo.

Polarización del Universo.
El tonal es la parte ordenada del Universo, pero no se puede ordenar la Totalidad del Universo, como expresa el Segundo Principio de la Termodinámica, siempre queda una parte sin ordenar. Éste es el nagual, la parte caótica del Universo.
Desde el Big-bang hasta la razón, el Universo ha sido una unidad, ha sido todo nagual, todo caótico. Cuando el ser humano pretende ser inmortal, el Universo se polariza, y se convierte en una dualidad: Tonal/nagual, orden/caos, derecha/izquierda, razón/voluntad, cabeza/corazón, Dios/Diablo.
El nagual es la fuente de la creatividad, es donde surge organización, en el caos y con tiempo, a medida que se desordena el Universo. El tonal tiene tres formas de sabotear este fenómeno con la excusa de mantener el orden: Poner condiciones a la organización, adelantarse al nagual, y dar golpes de estado.
Poner condiciones a la organización es legislar, determinar de antemano cómo puede o no puede ser el Universo.
Adelantarse al nagual ocurre porque el surgimiento de organización requiere tiempo, y el tonal no está dispuesto a quedarse de brazos cruzados mientras el Universo se desordena.
Y dar golpes de estado es el recurso de emergencia. Por más esfuerzo que dedique el tonal a mantener el orden, el Universo se desordena con el tiempo. El golpe de estado es poner en orden de una vez por todas lo que se está desordenando peligrosamente. Peligrosamente para la justificación de la existencia del tonal porque, si se comprueba que el nagual es suficiente para la satisfacción del desafío al Segundo Principio de la Termodinámica, para la vida, entonces, ¿por qué íbamos a mantener el tonal, un elemento que sólo vive para esforzarse y sacrificarse, es decir, para sentirse mal?

El Samsara, la logia.
El homo-sapiens se constituye en una logia, una comunidad que persigue un propósito: Mantener en pie la idea de la pertinencia de la existencia del tonal. No ya de la pertinencia, sino de la necesidad del tonal para la supervivencia. Esta logia es el Samsara, como la llamaron lxs tibetanxs hace miles de años sin comprender muy bien lo que era.
Entonces, el tonal es guardia de su propia existencia, una existencia para la que no hay razón ni tiene sentido. Y en función de su propósito, sacrifica el bienestar. Para el tonal es mucho más importante mantener el orden que el bienestar, porque en ello le va su existencia. Así, si una muerte se produce para desordenar, como puede ser un aborto voluntario, ela autorx es perseguidx sin tregua y castigadx por su crimen, pero si la muerte tiene por propósito incrementar o mantener el orden, como los crímenes de un dictador, entonces es asumida como sacrificio, y ela autorx es disculpadx y defendidx. O una droga puede ser usada para educar a unx niñx, pero no para divertirse. Si la droga se usa para divertirse, entonces, los efectos a largo plazo son catastróficos, irreversibles y demostrados, pero si la droga se usa para educar, entonces los efectos a largo plazo son inciertos, no se conocen, no están demostrados. En fin, el doble resero para juzgar del Samsara se desarrolla en función de la ordenación o desordenación.
El trato que el tonal da a las drogas en la actualidad es un claro ejemplo de lo que vengo diciendo. Primero, El tonal pone condiciones a la organización al prohibir las drogas. Está determinando que el Universo tiene que ser un Universo exento de drogas. Al hacer esto se está adelantando a la natural prudencia del nagual, que ya procura mantenerse vivo y sano por el mayor tiempo posible, pero que contempla la posibilidad de su muerte. El tonal se adelanta en función de la negación de esta posibilidad, no le deja considerar esta opción. Y Por último, da golpes de estado al encarcelar a quienes consumen o comercian con drogas, poniendo las cosas en orden. El caso es que siempre, el modo en que el tonal interviene en el mundo es perjudicando a alguien. Es el precio de pretender ordenar el Universo: El esfuerzo y el sacrificio.

La Condición del Samsara.
Está claro que, si un solo ser humano consigue vivir bien sin esfuerzo ni sacrificio, está dejando en evidencia la impertinencia de la existencia del tonal. Entonces, el Samsara tiene una condición, la Condición del Samsara: Todxs, sin excepción, tienen que esforzarse y sacrificarse. O, dicho de otro modo: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”.
Todxs lxs que participan del Samsara participan de su condición, es decir, todxs son guardias celosxs de su esfuerzo y sacrificio, y los de lxs demás, del esfuerzo y sacrificio comunitarios, y persiguen sin tregua a quien pretende librarse de ellos. Sigamos con el ejemplo de las drogas. El ser humano ha vivido con mejor o peor salud, y ha muerto antes o después, pero consumiendo drogas. Recientemente las drogas han sido prohibidas, lo que supone un esfuerzo y sacrificio tremendos: No disfrutar de las drogas. Quien se suma a estos esfuerzo y sacrificio se siente justificadx al perjudicar lo más posible a quien las consume. Así, quien las consume es perseguidx sin tregua hasta que lo pierde todo: La salud, por la adulteración, el dinero, por el falseamiento del precio, el trabajo, la familia, lxs amigxs, y hasta la vida. Todo para que no consiga vivir bien burlando la prohibición. Entonces es acusadx de paranoicx, de sentirse perseguidx sin causa. No, lxs consumidores de drogas están perseguidxs realmente y, si la persecución es real, lxs paranoicxs son lxs perseguidorxs y no lxs perseguidxs.

La Tiranía y el dinero.
La Tiranía consiste en manejar el hecho de estar dentro o fuera del Samsara. Es lo que comúnmente se llama discriminación. Pero lo que permite y mantiene la Tiranía es la existencia del dinero. El dinero tiene la nefasta función de medir el esfuerzo con la intención de hacer justicia. Esta justicia es la determinación de que nadie escape a la Condición del Samsara. Si no te esfuerzas, no ganas dinero y, si no ganas dinero, no puedes vivir. Hasta hace poco, en algunas zonas del mundo, un ser humano se podía ir a vivir de su propia caza a las montañas, una vida dura, difícil y peligrosa, pero ya ni eso se puede hacer. A partir de aquí, para tiranizar basta con no dar trabajo. Luego, la Tiranía se extiende a todos los estamentos sociales, y unx niñx puede ser consideradx fuera del Samsara por sus compañerxs por el simple hecho de llevar gafas o estar gordx. Se están entrenando para toda una vida de Tiranía, toda una vida de expulsiones del Samsara.
Así, todo en el Samsara gira en torno a estar dentro o fuera de él. Se entra en el Samsara pagando con sacrificio, y se mantiene la pertenencia con una lucha tenaz, que es un sacrificio. Los derechos se adquieren al entrar en el Samsara. Se pretende extender los derechos, el Samsara, a todos los seres humanos pero, si el Samsara abarca la totalidad, entonces, ya no es Samsara y no tienen sentido los derechos, pues nadie queda fuera o dentro.

 

Ela más listx.
La consecuencia fundamental de todo este embrollo originado por la absurda idea de la inmortalidad es que cada participante en el Samsara tiene que considerarse ela más listx de los seres humanos. Si nuestras ideas del mundo son absurdas, porque hacemos trampa al elaborarlas, no pueden coincidir unas con otras, cada cual hace trampa a su manera. Entonces, el único modo de considerar nuestra idea del mundo como cierta es pensar que todxs lxs demás están equivocadxs en sus ideas. Así, resultamos ser lxs más listxs del mundo.
Ya que somos lxs más listxs e imponemos nuestra razón a nuestra voluntad, el derecho consiste, primariamente, en la facultad de imponer nuestra razón a todos los demás seres humanos, imponer nuestra ley, nuestro orden. Luego, lxs participantes en el Samsara de izquierdas reclaman el derecho como el límite al derecho, y surgen los derechos humanos, que requieren para ser respetados una lucha continua y larga.

La muerte.
Un mono puede cambiar de opinión, si se le presenta una opción mejor, la adopta y abandona la anterior, pero no un participante en el Samsara. Un participante en el Samsara tiene que ser fiel a sus ideas porque, mientras pueda mantenerlas en pie, estará vivx; cuando sus ideas pierdan credibilidad para éla mismx y no puedan ya mantenerse en pie, estará muertx.
La vida, en cursiva, es, entonces, la lucha por mantener en pie la absurda idea del mundo contra la evidencia de que es absurda. Pero es más, es la lucha por mantener en pie la idea de que nuestra absurda idea del mundo debe imponerse sobre las demás, y que todavía hay razón para seguir luchando por este propósito. Y que esta lucha vale la pena de ser vivida porque es la única vida que hay en este mundo. La vida es la existencia del tonal, y todo el ánimo que nos damos unxs a otrxs se reduce a la pertinencia de continuar la lucha, de continuar manteniendo fijo el punto de encaje, de continuar participando en el Samsara, porque no hay otra posibilidad.
La muerte, en cursiva, es el hundimiento de la absurda idea del mundo. Ya no puede mantenerse en pie y se derrumba. Las consecuencias más notables de la muerte son dos: Primero, los comandos de la Teoría General, la realidad, ya no son reconocidos, y hay que comprobarlos uno a uno, por lo que el punto de encaje queda libre y comienza a moverse. Segundo, se pierde la filiación con el resto de los seres humanos. Se queda fuera del Samsara. En otras palabras, se está locx.

 

El Dios único.
Esta filiación es la que nos da la forma humana, y lxs brujxs antiguxs la llaman “el molde del hombre”, y saben que ese molde es Dios. Dios es la filiación con la idea de que el tonal es necesario para la vida, de que la lucha por el mantenimiento del orden tiene sentido y, especialmente, de que todo está bien, que el mundo es así y vale la pena vivir en él.
 Dios es el reflejo del tonal, de la razón ocupando la jefatura del Universo, un supuesto ser supremo que estaría seguro de su idea del mundo, que ésta sería cierta y nunca sería puesta en duda, es decir, un ser que no conoce la muerte, y que serviría de referencia para mantener en pie la propia absurda idea del mundo. Dios es lo que nos da ánimos para continuar con la farsa del Samsara.

Ser religiosx.
Un ser humano puede ser religiosx, brujx o locx. Ela religiosx es aquel o aquella que está inmersx en los fenómenos de muerte/renacimiento y Dios, es decir, vive como si no fuese a morir nunca independientemente de lo que crea acerca del Universo, la muerte o Dios. Es muy probable que usted haya soñado alguna vez una situación en la que usted mismx moría. En tal caso se habrá despertado sobresaltadx ante la incongruencia, porque no considera tal posibilidad. En esto se basa el éxito de las películas de héroes americanos: Alimentan la idea de que se va a sobrevivir a cualquier circunstancia.
Entonces, todxs lxs participantes en el Samsara son religiosxs. Luego, ela que se considera religiosx es aquel o aquella que se entrega al tonal y lo adora para sostener su idea de inmortalidad. Al fin y al cabo, las distintas religiones no son más que distintos modos de creerse inmortal.

Dos modos de creerse inmortal.
Hay dos modos fundamentales de creerse inmortal en función de los dos fenómenos a los que se ve sometido el tonal: La muerte/renacimiento, es decir, el hundimiento y reconstrucción de la absurda idea del mundo, y Dios, el reflejo del tonal.
La creencia en la reencarnación es hacer una metáfora con los significados de muerte y muerte, es decir, llamar muerte a la muerte, y luego tomarlo literalmente. Así, moriríamos y renaceríamos indefinidamente.
Mención especial al budismo que, tomando esta metáfora literalmente, en vez de adorar al tonal y celebrar su reencarnación, pretende aprender del fenómeno de muerte/renacimiento y llegar a la extinción total del tonal. Entonces, el budismo es la religión acertada, es así como se realiza el camino del conocimiento, muriendo y renaciendo, incluso propone La Clara Luz vista inmediatamente después de la muerte, que es la Verdad, pero no es capaz de ponerla en palabras porque todavía pretende ser inmortal, por esto es una religión. Ver el Libro Tibetano de lxs Muertxs, anónimo, la obra más destacada del budismo, sin duda.
La otra modalidad fundamental de creerse inmortal es el Dios único, que nos proporcionaría la vida y la conciencia, así como una segunda vida eterna en el cielo, después de ponernos a prueba en la primera y premiarnos o castigarnos. Entonces, el esfuerzo y sacrificio de la primera vida por mantener e incrementar el orden, sería pagado en la segunda, lo que le daría pleno sentido.

La lucha.
Hay tres luchas fundamentales en el Samsara: El sectarismo, tonal contra tonal, y tonal contra nagual.
El sectarismo es propio de toda logia. Es el origen de la Condición del Samsara. Si estamos esforzándonos y sacrificándonos por un objetivo, el abandono de un solo miembro de la logia pone en evidencia el absurdo del objetivo y del esfuerzo y sacrificio comunes. Por eso nadie puede abandonar la secta religiosa, la familia o la patria, que son las logias que nos dan la identidad como miembros del Samsara. Esto da lugar a que las relaciones en el Samsara sean forzadas y falsas, y que estallen en continuos conflictos, como las guerras de independencia.
Tonal contra tonal es la lucha por ser ela más listx de los seres humanos, por mantener en pie la absurda idea del mundo. Es un orden contra otro, y se caracteriza por la escalada de violencia que implica el devolver el golpe con más fuerza bajo la pena de ser consideradx cobarde. Es la lucha de un individuo contra otro, de un grupo contra otro, de un país contra otro.
Y tonal contra nagual es la lucha verdadera, la que resulta de la polarización del Universo. Es la lucha, por un lado, de la derecha por mantener el orden y, por otro, de la izquierda por alcanzar la libertad.

Siempre la razón ha ocupado la jefatura del Universo.
La razón por la que la izquierda no ha conseguido nunca la libertad, una libertad duradera, es porque nunca ha salido de la inversión entre razón y voluntad, es decir, nadie, en la lucha, ha dejado de identificarse con su razón. Entonces, la lucha es por salir del tonal y del Samsara, pero se vuelve a caer dentro porque el tonal y el Samsara son el esfuerzo por mantener la razón en primer término, en la jefatura del Universo.
De tal modo, a lo largo de la historia se han conseguido tonales, en lo individual, y samsaras, en lo general, muy bondadosos, justos y honestos, incluso sabios que han sabido consultar sus decisiones con el nagual, con el corazón, pero siempre han mantenido la jefatura, es decir, siempre la decisión ha sido de la razón.
Así, la lucha por la libertad de la izquierda ha fracasado, unas veces en la batalla ante una derecha más fuerte, por usar sus mismas armas, otras después de la victoria al construir y mantener otro orden con esfuerzo y sacrificio, de manera que se ha convertido en la derecha. Ver el ejemplo de la Unión Soviética.

Un ensayo del Paraíso.
Pero ha habido una ocasión, al menos, en la que el nagual ha podido demostrar su eficacia en la producción de organización, su suficiencia para la vida y, sobre todo, que otro mundo es posible. Me refiero a la revolución española de 1936, que se produjo a partir del golpe de estado fallido de la derecha, lo que fue el principio de la guerra civil.
Lxs trabajadorxs derrotaron al ejército golpista en media España, y el gobierno de la república quedó sobrepasado y descolgado de la situación. En palabras de brujx, el tonal se encogió y no pudo seguir con su función de guardia. Entonces el nagual se hizo cargo y, en el caos, se recogió la cosecha, se pusieron en marcha las fábricas, se estableció un intercambio fructífero de bienes de consumo entre el campo y la ciudad, etc., etc. Todo funcionó mejor que nunca, llegando a la total extinción del dinero en muchas zonas, y la media España roja pasó en dos meses de la miseria a la riqueza. Y esto a pesar de la guerra en curso.
La situación fue especial y el resultado asombroso, pero hay que decir aquí que el comunismo libertario o anarcocomunismo que se ensayó entonces tampoco estaba a salvo de la inversión entre razón y voluntad, sino que las decisiones de estas valerosas personas eran tomadas en última instancia por su razón: Para ellxs, el trabajo era obligatorio. Entonces, todavía necesitaban unx guardia.
Durante la revolución y la guerra este inconveniente fue salvado por el entusiasmo de cambiar el mundo, pero quién sabe qué habría pasado si hubieran ganado la guerra y prolongado su proyecto. Podían haber continuado en el nagual y descubierto la Verdad, eliminando definitivamente ala guardia, o podían haber regresado al tonal construyendo un orden nuevo y mejor, que quizás resultase mucho peor que el anterior del que se huía, como ha pasado tantas veces.
Estas posibilidades no se pudieron comprobar, pues la derecha ganó la guerra, trayendo 40 años de miseria. Sin embargo, estxs libertarixs le dieron una lección al mundo: Es posible vivir en el nagual. Y su hazaña fue un ensayo del Paraíso.

Se pretendió ordenar la Totalidad del Universo.
Cuando esto ocurría, el Samsara estaba llegando a su clímax. Ésta fue la última oportunidad de la izquierda de alcanzar su objetivo, la libertad, mediante la lucha. Entre tanto, la derecha planeaba también su último y definitivo intento de alcanzar su objetivo: La ordenación completa y definitiva del mundo. Es el fascismo, cuya máxima expresión fue el nazismo, que pretendió remontar en la desordenación del Universo hasta convertirse en dioses que gobernarían un mundo perfectamente ordenado.
Este objetivo constituye la luz empañada. Ante la miseria y sufrimiento que produce la existencia del tonal, en vez de pensar en eliminarlo y vivir en el caos, en el nagual, lo que constituye la Clara Luz, ela nazi se lanza en sentido opuesto, pretendiendo violar el Segundo Principio de la Termodinámica. Su iniciativa estaba condenada al fracaso.
El nazismo no fue algo aparte del Samsara, no fue una locura, no fue una excepción, sino que fue la máxima expresión del Samsara, su culminación, la entrega total a la jefatura de la razón. Y es que, el homo-sapiens, con sus absurdas creencias, se ha echado encima una realidad espantosa, horrorosa, asquerosa y repugnante.

No se puede ser feliz en el Samsara.
Lo lógico, lo natural, lo espontáneo en esta realidad espantosa, horrorosa, asquerosa y repugnante, es sentirse mal, deprimidx, ansiosx. Sin embargo, un estudio de una conocida marca comercial, en el que seguro han hecho trampa, expone que un alto porcentaje de la población afirma ser feliz.
¿Cómo se puede ser feliz en un mundo donde un quinto de la población pasa hambre y millares de niñxs son esclavizadxs laboral, sexual y militarmente? Y no me refiero a la compasión que se pueda sentir por ellxs, sino a la presión a la que nos vemos todxs sometidxs en esfuerzo y sacrificio para sobrevivir en estas circunstancias.
Por definición, no se puede ser feliz en el Samsara porque el Samsara exige esfuerzo y sacrificio, y estos sacan automáticamente del bienestar, por eso son esfuerzo y sacrificio, si no, serían otra cosa.
Para sentirse bien en el Samsara es necesario hacer magia. Esta magia consiste en fijar el punto de encaje, el elemento imprescindible es la ignorancia, y el mecanismo por el que funciona es el desprecio. Se desprecia el conocimiento del mundo. De tal forma, el homo-sapiens hace grandes excursiones de descubrimiento, pero siempre vuelve de algún modo al rebaño, a la idea de Dios, aunque no la formule así. Vuelve a la idea de que la razón tiene razón al ocupar la jefatura del Universo. Nunca se le ocurre pensar ¿Qué tal si no hubiera razón para nuestra existencia? Jamás se ha considerado esta posibilidad en 150.000 años de Samsara, sino muy recientemente, de forma matemática, y sin comprender lo que significa.
No se considera la posibilidad de que no haya razón para nuestra existencia porque nos sentimos mal, no somos felices, nuestra vida no es agradable, sino una lucha infructuosa. A lo que no se quiere enfrentar el homo-sapiens es al hecho lógico de que si no hay razón para nuestra existencia y la vida es desagradable, entonces, no vale la pena vivirla. Para vivir sin razón es necesario que la vida sea agradable o que lo vaya a ser en un futuro próximo, antes de morir. Mientras la vida es desagradable y no hay expectativas claras de que mejore significativamente, es necesario que haya una razón para nuestra existencia, y tener un objetivo al que dedicar nuestra vida. Cuando la vida sea agradable, estos elementos, sencillamente, sobrarán. Entonces la vida tendrá sentido: El incremento de la conciencia.

Apocalipsis.
El 6 de agosto de 1945 estalló la primera bomba atómica sobre una población. Desde entonces el ser humano es capaz de destruir, no sólo a sí mismx, sino toda la vida sobre la Tierra. Es el Apocalipsis, tantas veces profetizado. Y quede claro que la vida en la Tierra puede acabar definitivamente en cualquier momento por causas variadas, como la caída de un meteorito, pero lo que estamos tratando aquí es que esto pueda ocurrir a consecuencia de nuestros propios actos y decisiones.
Una profecía es una comprensión de un hecho energético, de un racimo de comandos de la Teoría General, que muchas veces va acompañado de imágenes o voces que describen la comprensión. Es una “visión”, incluso un ensueño que sigue la continuidad matemática del Universo, en este caso, de dos elementos: Primero, que estamos incrementando nuestra tecnología y, segundo, que estamos compitiendo a muerte por ser lxs más listxs. De estos dos elementos se deduce el colapso del planeta por uno de dos procedimientos:
Primero, el estallido de todo el arsenal atómico, que provocaría un invierno nuclear. Esto tendría por consecuencia el desajuste de los delicados equilibrios del planeta y su muerte definitiva. Segundo, mientras corremos el primer peligro, la contaminación desajustará los delicados equilibrios, y el planeta morirá igualmente.

No habrá supervivientes.
Lo primero que usted tiene que tener claro en este punto es que no habrá supervivientes. Tal creencia se basa en la no consideración de la muerte por parte del tonal, que ha alimentado tantas películas, pero que no tiene ningún fundamento. Si cualquiera de estas dos cosas ocurre, sólo quedarán algunas bacterias a las que no les dará tiempo a evolucionar en un planeta estéril, y morirán finalmente. Nuestra línea de conciencia en este universo habrá terminado.
Lo gracioso del asunto es que este suceso, el fin de nuestra línea de conciencia, no tiene la más mínima importancia. El resultado final es el mismo: La nada. Sin embargo, sería una verdadera lástima.

Única posibilidad, que la razón abandone la jefatura del Universo.
Lo segundo que usted tiene que tener claro en este punto es que la única oportunidad de que nuestra línea de conciencia continúe, con las maravillas que nos anuncian lxs científicxs y que ya empezamos a disfrutar, es que este resumen tenga éxito y, asistida por razones, la razón abandone la jefatura del Universo por propia convicción e iniciativa. De lo contrario, si este resumen no tiene éxito, tal como quedó demostrado cuando Abraham se dispuso a matar a su propio hijo antes que dejar de creer en Dios, la razón destruirá el planeta consigo misma en él antes que dejar de creer que le corresponde la jefatura del Universo por lo lista que es.

Impecabilidad.
Cuando explotó esa primera bomba atómica sobre Hiroshima, todxs supimos que la siguiente gran guerra sería la última, lo que invita a ser impecable para no llegar a tal realidad. En palabras de brujx, el Samsara obtuvo su boleto para ir a la impecabilidad. Las posturas ante esta situación han sido principalmente dos: La izquierda ha sacado brillo a su boleto, y la máxima expresión de este fenómeno es el movimiento hyppie, que fue y sigue siendo un nuevo resurgir de la Brujería. La derecha se ha orinado en su boleto. Así, hemos pasado 40 años con el inminente riesgo de guerra atómica entre dos órdenes, dos samsaras, dos tonales; y sólo nos ha salvado el absurdo de destruirnos completamente.

La derecha predica el suicidio colectivo.
Y ahora, mientras la derecha exige que cerremos los ojos ante la inminente catástrofe, ignorando todo el conocimiento científico, pretendiendo volver a explicaciones bíblicas sobre el mundo, cuando y donde no se sabía nada del mundo y todo era especulación, predicando el suicidio colectivo; y la izquierda que tiene oportunidad de gobernar no encuentra argumentos, sino sólo suavizaciones de las posturas de la derecha… Mientras ocurre esto, como digo, el Samsara está en plena efervescencia de conocimiento.

Grandes descubrimientos.
La sed de conocimiento acerca del mundo que despertó en el Renacimiento está dando asombrosos e impresionantes frutos y, dada la evidencia de que nos dirigimos hacia la catástrofe, la investigación científica está penetrando todos los misterios y probando todas las fórmulas posibles.
Es más, la sed de conocimiento actual, asistida por la Ciencia, está penetrando en lo que ha sido la Brujería en la cultura tolteca, en el territorio que ahora es Méjico, donde, por milenios y excepcionalmente, la Brujería no fue perseguida por la Religión, sino que ambas se toleraban y complementaban, dando lugar a un conocimiento del Universo preciso y asombroso, cuya máxima expresión es el reportaje de Carlos Castaneda, y que encaja muy bien con los recientes descubrimientos de la Ciencia.

La trampa energética.
Lo más destacado del conocimiento de estxs brujxs, después de la maestría del estar consciente de ser, la Teoría del Punto de Encaje, es su manera de explicarse el hecho de que la humanidad haya caído en una trampa energética.
Estxs brujxs veían el hecho como la colonización de la especie humana por seres de otro universo. Estos seres, llamados voladores, nos criarían en humaneros como nosotrxs criamos gallinas en gallineros, y se alimentarían de una capa energética brillante propia de los seres atentos que debería recubrir todo el cuerpo, pero que, de hecho, y después del fenómeno, sólo llega en unx adultx a cubrir la altura de los dedos de los pies, y el volador se alimenta de los brotes de esta capa brillante.
Lo que no sabían estxs brujxs es que esta capa brillante es el entusiasmo por la vida correspondiente a un ser atento por el hecho de ser consciente de este maravilloso Universo. Y el volador es el esfuerzo, el esfuerzo por mantener en pie el Samsara, el orden, el tonal. Unx niñx pequeñx está cubierto de entusiasmo. Poco a poco se le va obligando a esforzarse con chantaje, extorsión y soborno, si no palos, es la educación. Ela niñx va perdiendo su entusiasmo por el camino a base de fracasos. En la adolescencia se renueva el entusiasmo, para ir perdiéndolo poco a poco otra vez al ir descubriendo cómo es el mundo. Cuando se ha casado y tiene hijxs, su entusiasmo le llega sólo a los dedos de los pies. Hace grandes planes, sí, pero la perspectiva del esfuerzo necesario y el fracaso repetido los devora al poco tiempo, quedando en la miseria de trabajar y descansar para trabajar más, mientras recibe soplos de aire fresco al contemplar el entusiasmo de sus hijxs, un entusiasmo que éla mismx va minando con educación para que repitan su sacrificio.
No sé si existen esos voladores que nos habrían colonizado pero, de existir, el modo de librarnos de ellos es dejar de esforzarnos, así de sencillo. Es el modo de salir de la trampa energética.

Enfrentarse a la Tiranía como entrenamiento.
Pero lxs brujxs antiguxs no habían descubierto esto, sino que todavía creían en el esfuerzo, es decir, creían que hay razón para esforzarse, que hay razón para la existencia del Universo. Apuntaban como razón de la existencia del Universo el incremento de la conciencia, pero esto no es la razón, sino el sentido del Universo.
Con este error, creyendo que hay razón para nuestra existencia, lxs brujxs antiguxs podían vivir en un mar de Tiranía. Si bien, al menos lxs del segundo ciclo, hay que saber que se han sucedido dos ciclos de la Brujería hasta ahora, ni la practicaban, la Tiranía, ni eran indiferentes a ella, sino que la utilizaban como entrenamiento. Se enfrentaban a pinches tiranxs para obtener dos grandes beneficios: Mover el punto de encaje y ser capaces de enfrentarse a lo desconocido.

Definiciones de Religión y Brujería.
La distinción entre Religión y Brujería no está clara. Como en todos los aspectos del Universo, no hay una marcada línea divisoria entre ambos conceptos. Podemos decir que Brujería es el intento de vivir de acuerdo con el Universo. Este intento tropieza con la realidad de nuestra mortalidad. Básicamente, unx brujx es aquel o aquella que intenta aprender a vivir como mortal. Este intento se hace casi siempre a la mala, nadie quiere ser brujx. Podemos decir que Religión es dedicar la vida a acumular argumentos a favor de la pertinencia de la existencia del tonal, a favor de que la razón ocupe la jefatura del Universo.

Desde 150.000 años atrás vivimos sacrificándonos.
En la cultura tolteca, en la que Brujería y Religión han convivido y se han complementado por milenios, se aprecian las dos tendencias en la doble consideración del fenómeno de la serpiente emplumada. En cuanto a Brujería, la serpiente emplumada es la manifestación del espíritu que nos catapulta a niveles superiores de conciencia, es un avance significativo en la evolución del Universo. En cuanto a Religión, la serpiente emplumada es la manifestación de Dios, que descendería del cielo para sacrificarse por nosotrxs y dar validez al sacrificio humano por un largo tiempo más.
Me explico. El mantener a la razón en la jefatura del Universo supone el sacrificio de la voluntad, es decir, desde que el ser humano comenzó a creerse inmortal, vive sacrificándose. El tonal es un montículo de orden que surge del caos a base de sacrificio. A partir de aquí, el ser humano puede representar en mayor o menor medida esta condición en sus rituales. Puede llegar a realizar sacrificios humanos en casos extremos: Les ofrece lo mejor de sí a sus dioses. Los seres humanos se sacrifican a sus dioses, y los dioses se sacrifican por los seres humanos. Así, se permanece en equilibrio.

La serpiente emplumada.
La serpiente emplumada es el fenómeno de la Locura. Un ser humano puede ser religiosx brujx o locx. Unx locx es aquel o aquella que, por alguna razón o circunstancia, ha quedado fuera del Samsara.
Debe haber infinidad de razones y circunstancias que dejan al individuo fuera del Samsara. Sin embargo, en el Samsara, siendo un sistema caótico aunque se pretenda que es ordenado, los fenómenos se producen en forma de patrones recurrentes. Ver Teoría del Caos, en la que estos patrones recurrentes se llaman fractales, o el reportaje de Carlos Castaneda, en el que se llaman centros abstractos.
Para comprender el primer centro abstracto de la Locura, el que deja al individuo fuera del Samsara, es necesario saber, primero, que el Samsara es un medio distorsionado y hostil y, segundo, que la familia es la institución que tiene la función de admitir ala niñx en el Samsara, y que esta función la realiza haciendo una excepción en la Tiranía, una excepción en la hostilidad. Unx hijx debe ser aceptadx por sus padres sean cuales sean las circunstancias.

La madre se reserva a su hijx, y el padre lx rechaza.
Curiosamente, la primera parte de este primer centro abstracto de la Locura no es un rechazo, sino todo lo contrario. El rechazo viene después por parte del padre. Es la madre, una madre angustiada por la miseria del Samsara, que la ha dejado con la única relación de su marido, que se encuentra con una tremenda decepción: Su marido no la satisface ni sexualmente ni como cabeza de familia… Es la madre, como digo, la que se reserva a su hijx, se queda con éla como quien se queda con unx muñecx y, con este propósito, sabotea descaradamente el desarrollo de su hijx hacia la autonomía e independencia.
Es el padre quien, en vez de ponerle las cosas claras a su mujer y evitar la violencia hacia su hijx, en vez de defenderlx, lx rechaza, lx desprecia como una parte de ella, la parte más odiada. Ni que decir tiene que ela niñx ha quedado sacrificadx para el mantenimiento del orden, en este caso, el matrimonio, un matrimonio que se convierte en un infierno.

Un crimen común.
Hay que advertir aquí que sí, lxs padres de unx locx son unxs criminales, pero en lo único que su crimen es distinto es en no hacer la excepción que le corresponde a todo ser humano. Por lo demás, la madre dispone de la voluntad de su hijx como, por ejemplo, el ejército dispone de la voluntad de sus soldadxs, o ela educadorx dispone de la voluntad de sus alumnxs. Y el padre no está más que tiranizando a su hijx, pero la Tiranía es abundante en el Samsara. Además, este crimen sucede con la complicidad de todo el Samsara, que apoya a lxs padres de unx locx y considera delirantes las ideas que ela locx tiene de su familia. Ela locx nunca puede corroborar su situación vital en los ojos de otra persona.

Unx hijx muertx.
Podría poner ejemplos espeluznantes de la violencia que estxs padres ejercen sobre su hijx, pero no le impresionarían, pues el Samsara está lleno de violencia. No, lo que nos interesa ahora es que lxs padres dela locx dejan a su hijx fuera del Samsara. El padre, sobre todo, considera a su hijx muertx, es decir, que sus actos son nulos o fuera de lugar, que sus decisiones inadecuadas a toda situación, que sus ideas inválidas, etc. Y esta actitud se extiende a todos los miembros de la familia primero, y a todo el Samsara después.
Consideradx muertx, ela niñx no es anfitrionadx respecto del Samsara. En consecuencia, no aprende a vivir, es decir, no aprende a sacrificarse y, sobre todo, no aprende a rentabilizar su sacrificio, reclamando, con él, su pertenencia al Samsara. Aunque crea en Dios, no participa en el sacrificio que supone mantener esa idea, es unx endemoniadx.

El descenso del espíritu.
Durante la infancia y la adolescencia, ela locx vive furtivamente, corriendo un grave riesgo de ser decubiertx. Cuando llega el momento de trabajar, es decir, incorporarse definitivamente al sacrificio, si no ha sido antes, ela locx sufre el centro abstracto llamado el descenso del espíritu.
Hasta aquí ela locx ha mantenido más o menos fijo su punto de encaje por simpatía con lxs demás. A partir de este momento, el punto de encaje dela locx empieza a moverse, y su estado de ánimo puede ser depresivo o eufórico dependiendo de si siente el Samsara como indestructible e inamovible, o si siente posibilidades de cambiar el mundo, lo que siempre ha fantaseado desde que sus padres le traicionaron.

Las cuatro opciones dela locx.
Ala locx se le presentan cuatro opciones una vez que el espíritu ha descendido sobre éla: Ingresar en el Samsara a pesar de todo, vivir de su arte, lanzarse a cambiar el mundo, y el suicidio.
 El suicidio, el acabar con la propia vida antes de que ésta llegue naturalmente a su fin, es horrible porque es un fracaso, y sólo se lleva a cabo después de probar las otras opciones con verdadera intención.
Ingresar en el Samsara a pesar de todo es una rendición, y a consecuencia de ella se sufren terribles humillaciones que se derivan del hecho de haber desafiado a la Condición del Samsara al osar sentirse triste en él, de haber perdido la filiación con la idea de que todo está bien. Sabido es que siempre se ha torturado a lxs locxs, ¿a quién se le ocurre pensar que un calambrazo en el cerebro le puede resultar beneficioso a alguien? Actualmente, con nuestra alta tecnología, se obliga a lxs locxs a tomar una droga, los neurolépticos, que disminuye el nivel de dopamina en el cerebro, el neurotransmisor responsable de la sensación de bienestar, es decir, se tortura a lxs locxs para que no escapen al sacrificio de mantener en pie el Samsara, que nadie viole la Condición del Samsara, que nadie se sienta bien.
El arte es la manifestación del nagual. Vivir del propio arte es superar la Condición del Samsara. No librarse de ella, pero sí eludirla en su mayor parte. Quienes viven de su arte son idolatradxs por lxs demás porque demuestran, a sus ojos, que hay una vida mejor aún dentro del Samsara, y pueden proyectarse en ella.
Para ela locx, vivir de su arte es la solución ideal, pues su mayor deseo es expresar su nagual, pero muy pocxs lo consiguen.
Y lanzarse a cambiar el mundo es lo que siempre ha esperado ela locx. Sin embargo, el propósito se presenta imposible y, hasta ahora, nadie lo ha conseguido. Cuando ela locx junta suficiente poder para ser reconocidx en su empresa, se está expresando el fenómeno de la serpiente emplumada.

 

Jesús de Nazaret.
El mayor y más conocido representante de la serpiente emplumada ha sido, sin duda, Jesús de Nazaret, también conocido como Jesucristo. Cristo es otro modo de referirse a la serpiente emplumada. Y esto es así porque Jesús de Nazaret representó impecablemente, y en todo detalle, la Historia Abstracta de la Locura.
Jesús de Nazaret fue un brujo especial, y su especialidad consistió en que no se enfrentó a unx pinche tirano en particular, sino a la Tiranía en general, al Tirano, al Samsara completo; y no lo hizo como ejercicio de entrenamiento, sino que fue su jugada final.

Por responsabilidad.
Pero el fracaso en el enfrentamiento a la Tiranía, sea en particular o en general, suele tener por consecuencia la muerte dela protagonista. Ahora usted quiere saber por qué mataron a Jesús de Nazaret. Mataron a Jesús de Nazaret por responsabilidad.
Jesús de Nazaret estaba poniendo en peligro el orden del Samsara, su existencia misma, su continuidad, y le dieron un golpe de estado. Los golpes de estado se dan por responsabilidad, la responsabilidad de mantener en pie el Samsara.
Jesús de Nazaret no se sacrificó por nosotrxs, pues era un loco y no comprendía tal elemento, sino que pretendía acabar con todo el sacrificio. A Jesús de Nazaret lo sacrificaron. Lo sacrificó primero su madre, después su padre, a continuación lo sacrificó todo el Samsara. Hecho esto, una vez muerto, le dieron la vuelta al significado de su vida, como si hubiese sido el hijo de Dios venido a dar, con su sacrificio, sentido al nuestro por, al menos, mil años más y, para colmo, habría resucitado, demostrando supuestamente nuestra inmortalidad.

La última serpiente emplumada.
2.000 años después de este suceso, de la mejor representación de la serpiente emplumada hasta la fecha, el fenómeno se repite. Esta vez ha sido profetizado por todas las culturas, y coincide con el fin del mundo que, si todo sale bien, no será el fin del mundo, sino sólo del Samsara.
Según el Apocalipsis de San Juan, que es lo más destacable de la Biblia porque se trata de un ensueño, y está en el terreno de la Brujería más que de la Religión, habrá una lucha entre el Cristo y el Anticristo. No, el Cristo y el Anticristo son la misma persona: Si fracasa, es el Cristo, y viene a traer 1.000 años más de justificación del sacrificio, si triunfa, es el Anticristo, y viene a decir todo lo contrario de lo que usted esperaba oír.

El mensaje del Anticristo.
El Anticristo viene a decir que todxs vamos a morir antes o después, y que no hay nada en el Universo que nos garantice que vamos a vivir un minuto más, que la muerte significa que no hay razón para nuestra existencia, lo que constituye la Verdad, y que lo único que nos queda por hacer, siendo totalmente carentes de objetivo, es sentirnos bien mientras vivamos. La habilidad para desarrollar este intento, el de sentirnos bien, se llama poder, y abarca la Totalidad del Universo, pues cada unx de nosotrxs somos el Universo en su Totalidad.
En estas circunstancias, dada esta naturaleza del Universo, el sacrificio no tiene ningún valor, y la razón no tiene razón de ocupar la jefatura del Universo, pues no hay sacrificio que gestionar o guardar.
Pero el éxito de la última serpiente emplumada está en dos aspectos: Primero, descubrir la Verdad y, segundo, revocar la Condición del Samsara, es decir, demostrar que la vida es gratuita. Ya lo dijo San Juan en su Apocalipsis 21. 6:

“Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y el Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.”

 

Capítulo siguiente
Llegando al Paraíso
Resumen