LEER LIBRO
ÍNDICE
  1. Cómo es el Universo
  2. Cómo son el Samsara y la brujería antigua
  3. Cómo es el Paraíso
  4. Conclusión

CARTA DE DESCONSTITUCIÓN UNIVERSAL DE LOS SERES ATENTOS

—Declaración Universal de Ausencia de Derechos de los Seres Atentos.

—Bases para la Organización de los Seres Atentos.

—Disposiciones acerca de la Transición.

 
INICIO

 

Capítulo tercero:

Cómo es el Paraíso.


El punto de la voluntad.
Estamos asistiendo al cuarto punto crítico en la evolución de nuestro universo. Las señales son claras y todas las culturas lo habían profetizado. De nosotrxs depende que el resultado sea nuestra aniqui
lación completa o la entrada al Paraíso.
El cuarto punto crítico en la evolución de nuestro universo, si todo sale bien, es el punto de la voluntad. No por ser el origen de este fenómeno, pues la voluntad es tan antigua como el Universo, sino porque queda libre de nuevo, cesa su cautiverio después de 150.000 años de custodia de un guardia tirano la mayoría de las veces: El tonal.

Preliminares de la revocación.
“Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Ésta es la justificación del tonal para ejercer de guardia sobre la voluntad, sobre el nagual. Es tan costoso sostener el mundo, que es necesario obligar a todxs y vigilar el cumplimiento de las obligaciones. Si no, pereceríamos. Pero lo que estamos sosteniendo no es el mundo, sino sólo el Samsara. El Samsara requiere de esfuerzo para ser mantenido en pie. Sin embargo, el mundo se sostiene solo.
Lo que estamos manteniendo en pie con nuestro esfuerzo es el sacrificio acumulado durante 150.000 años, es decir, el sacrificio de cumplir con la Condición del Samsara. Así, malgastamos nuestra energía en trabajos completamente inútiles: Piense en todo el trabajo que se emplea en calcular costes y precios, cobrar y pagar, o en una compañía de seguros, o de publicidad, o de custodia de dinero, o en la justicia, etc., etc. Calculando a ojo de buen cubero, estimo que sólo el 20% del trabajo que realizamos es verdaderamente útil. El 80% restante, sencillamente, sobra.

Revocación de la Condición del Samsara.
El trabajo necesario es el requerido para satisfacer nuestro desafío al Segundo Principio de la Termodinámica, y esto tiene un sentido muy amplio, pues incluye el bienestar de todo el Universo. Ahora bien, y no voy a entrar en si esto ha sido posible antes, a lo largo de la historia; el pasado ha sido como ha sido, y nada se puede cambiar ya de él, el trabajo necesario, dada la alta tecnología de la que disponemos a comienzos del siglo XXI, puede ser realizado por voluntad, sin ningún esfuerzo. Cada cual puede trabajar en una actividad que le satisfaga, y hacerlo por las horas diarias que estime oportunas, según su energía y disposición.
Y se preguntará usted: ¿Quién hará los trabajos desagradables? La respuesta es sencilla: Pronto los harán robots. Ya hay robots que limpian y reparan alcantarillas. Entre tanto los harán voluntarixs jóvenes. A una persona de 50 años no le apetece poner ladrillos durante 8 horas al día en pleno mes de agosto, pero sí le puede apetecer a unx joven, 3 ó 4 horas al día, en primavera u otoño.
En cualquier caso, no tenemos otra opción. La tecnología crece cada vez más deprisa, mientras que la economía crece sólo un poco cada año, si no retrocede. Pronto, ya está ocurriendo, no habrá trabajo para la mayoría de las personas. Y es que, si el trabajo es obligatorio, el avance tecnológico es una seria amenaza, pues nos quita el trabajo; pero si el trabajo es libre, el avance tecnológico es maravilloso, pues libera nuestra energía para otras actividades más satisfactorias y productivas.

Sin esfuerzo viviremos en la abundancia.
Un tigre, dos tigres, tres tigres comían trigo en un trigal. Si intenta decir esto con esfuerzo, como siempre ha hecho todo, porque lxs demás han valorado su esfuerzo, probablemente fracasará. Sin embargo, si lo dice tranquilamente, sin prisa, sin esfuerzo, tendrá éxito a la primera, y ya ningún trabalenguas le causará problemas.
El esfuerzo distorsiona el mundo produciendo desatino y malestar. Es mucho más rentable hacer todo sin esfuerzo. Rentable, no en la consecución de objetivos, sino en satisfacción de necesidades y bienestar. Pensar que cuanto más se esfuerce alguien, más éxito tendrá en sus empresas, es completamente erróneo, y este error es la naturaleza de la trampa energética, nuestra supuesta invasión por seres de otro universo, los voladores. Si no nos esforzamos, podemos vivir en la abundancia.

Es la voluntad la que consulta a la razón.
Entonces, si podemos vivir en la abundancia según nuestra voluntad, no hay justificación para la existencia de ningunx guardia, es decir, no hay justificación ni razón para que la razón ocupe la jefatura del Universo.
No se trata de tener un tonal en buen estado que consulta sus decisiones con el nagual. No se trata de que la razón pregunte a la voluntad, sino que es la voluntad la que consulta con la razón. La razón expone una a una las opciones posibles y sus posibles resultados, y es la voluntad la que decide en función de cómo siente las opciones expuestas.

El bien y el mal.
Es una grosería que unx juez, como pasa a veces en las películas estadounidenses, pregunte a unx niñx si sabe distinguir el bien y el mal. La respuesta dela niñx debía ser: ¿sabe distinguirlos usted? Todxs sabemos distinguir el bien y el mal desde muy temprana edad. Si los elementos involucrados en nuestros actos experimentan satisfacción, comodidad, bienestar, estamos haciendo el bien. Si los elementos involucrados en nuestros actos experimentan decepción, incomodidad, malestar, estamos haciendo el mal. El lío viene cuando se interpreta el bien como el esfuerzo por mantener el orden, mantener en pie el Samsara. Entonces se hacen tremendas maldades, como encerrar a alguien en la cárcel, y el sufrimiento producido se echa al saco del sacrificio necesario para mantener a la razón en la jefatura del Universo.

El nagual ya se ocupa de esos asuntos.
El tonal es consciente de sus crímenes pero, cuando intenta salir de ellos, vuelve a caer dentro. Así, reniega de la disciplina, se da cuenta del malestar que causa, pero habla de la auténtica disciplina cuando el objetivo es de su gusto y, sobre todo, si peligra. Con la responsabilidad y el respeto acurre algo semejante. Nadie se atreve a renegar de ellos, aunque intuyen su criminalidad, lo que hacen es definir la auténtica responsabilidad de estar en este maravilloso mundo, o el auténtico respeto por el espíritu, por el Universo.
No hace falta definir la auténtica disciplina, la auténtica responsabilidad ni el auténtico respeto porque el nagual ya se ocupa de estos asuntos de modo natural al tender a acumular poder, es decir, estos conceptos están incluidos en la tendencia y aprendizaje de sentirse bien siendo cada individuo el Universo en su Totalidad.

Sentirse bien no es algo forzado.
Todxs lxs maestrxs espirituales, sean religiosxs o chamánicxs, nos invitan a esforzarnos en mayor o menor medida para realizar el camino del conocimiento, como si sentirse bien fuese algo forzado. No, lo forzado es el Samsara, el mantenimiento del orden. El Paraíso es natural, cómodo, relajado, lógico; y bastará eliminar el dinero para que todo caiga en su sitio por su propio peso una vez que hayamos comprendido que vamos a morir y que eso significa que no hay razón para nuestra existencia.
Sólo observe a las personas que, debido a una enfermedad terminal, saben que van a morir. Su tiempo para ignorar su propia muerte ha terminado y, por lo general, estas personas muestran lo mejor de sí mismas. La lástima es que cuando esto sucede ya no les queda tiempo más que para despedidas. Imagine ahora que sabemos que vamos a morir y que no hay razón para nuestra existencia desde la más tierna infancia. Mientras vivamos, daremos lo mejor de nosotrxs mismxs, y sabremos darlo porque no nos haremos absurdos líos con el bien y el mal, eso será nuestro poder.

El secreto de la existencia.
Dado que somos el Universo, funcionamos como el Universo, es decir, según la Ley de Generación de la Conciencia, que es la ley Universal de evolución. El Universo partió en el Big-bang con mucho orden, y se está desordenando a lo largo del tiempo. En esta desordenación surge organización espontáneamente. Entonces, el secreto de la existencia que todo ser atento debe conocer es el modo correcto de tratar con esta realidad. El secreto es esperar la organización dejando que el Universo se desordene a su propio ritmo, sin pretender acelerarlo ni ralentizarlo, esto es, sin esfuerzo.
Siempre hay que partir de un orden inicial, una rutina que nos proporciona la satisfacción de nuestro desafío al Segundo Principio de la Termodinámica, es decir, que nos hace sentirnos bien. Esta rutina debe ser fluida y flexible, de manera que pueda desordenarse, aparecer elementos nuevos, variaciones. De esta desordenación surgirá organización poco a poco, elementos que, incorporados a la rutina, mejoren su funcionamiento en cuanto a rendimiento, satisfacción y bienestar, de modo que la rutina evolucione.

Distinción entre orden y organización.
La organización es orden. El orden inicial, si efectivamente nos proporciona la satisfacción de nuestro desafío al Segundo Principio de la Termodinámica, si nos hace sentirnos bien, es organización. La distinción entre lo que es organización y lo que es sólo orden está en este punto: Si nos hace sentirnos bien, es organización. Ahora bien, esa organización tiende a desordenarse. Si nos esforzamos en evitar esa desordenación, el esfuerzo nos saca del bienestar y, como en la maldición de un cuento, la organización pasa a ser sólo orden. Por otro lado, si nos esforzamos en obtener más organización de la que naturalmente da el Universo, el resultado será sólo orden y nos hará sentirnos mal.

Acechar la organización.
Si no podemos esforzarnos por conseguir organización, lo único que nos queda por hacer son dos cosas: Primero, acechar la organización. Se podrían escribir tratados enteros sobre el acecho. Básicamente, acechar es buscar la inspiración. Aparte de procurarse el bienestar, la comodidad, dado que no sabemos en qué va a consistir la organización que buscamos, se trata de husmear en torno, enredar, investigar, curiosear, probar, y permanecer atentxs a ver por dónde salta la liebre. Acechar es mucho más que esto, es una actitud ante la vida y la muerte que se resume en cuatro disposiciones, las cuatro disposiciones del acecho. Sea usted despiadadx, astutx, paciente y simpáticx. Estas disposiciones son mágicas y dan un resultado asombroso. Una vez que las haya adoptado, cada vez que se desvíe de ellas notará el fracaso de sus actos.
Piense en un gato acechando a un ratón. Da lo mejor de sí mismo, despliega toda su habilidad, pero no se esfuerza porque el esfuerzo malograría su intento.

Fe humilde.
Y lo segundo que podemos hacer en cuanto al surgimiento de organización es tener fe humilde. La fe humilde no es la fe soberbia religiosa de creerse inmortal, sino la fe en que va a seguir produciéndose organización como ha venido produciéndose hasta ahora. Entonces, no hay que impacientarse, sino revisar e insistir en el acecho, en la sabiduría de que, si intervenimos con esfuerzo, el resultado será sólo orden y no organización.

Identificarse con la voluntad.
Esto es terriblemente difícil de ejecutar para alguien que se identifica con su razón. Tal persona suele perderse en el camino, y acaba practicando la acumulación de sacrificio, es decir, la Religión. Sin embargo, para alguien que se identifica con su voluntad, se trata únicamente de flotar en la natural desordenación del Universo.
Si nos identificamos con la razón, necesitamos el dinero para medir y ajustar nuestro esfuerzo, y el estado resultante es la competición por sacarle el mayor partido y, así, quedar como más listxs. Esto nos hace a todxs enemigxs de todxs, y a todxs enemigxs del planeta. Si la producción está limitada por el dinero, cuando unx consigue trabajo, otrx lo pierde; cuando una empresa tiene éxito, otra quiebra. Esta situación nos lleva a fijarnos en nuestras diferencias, y acabamos luchando semejantes contra diferentes sin saber por qué luchamos realmente, pues nuestra competición nos parece natural e inevitable. Y si estamos compitiendo a muerte, tenemos que producir del modo más barato, sin atender en absoluto a la ecología. Así, necesitamos complicadas y costosas leyes sin que esto sirva para que se respete el ambiente. El dinero constituye nuestras cadenas: No importa cuánto se conciencie usted acerca del cambio climático, el lunes está obligadx a trabajar como lo ha hecho siempre, quemando petróleo.
Pero si nos identificamos con la voluntad, no hay esfuerzo que medir ni ajustar, no hay dinero que nos limite. Entonces, la competición no tiene sentido y podemos cooperar para incrementar nuestro bienestar y nuestra conciencia. Podemos ser todxs amigxs de todxs, y nuestras diferencias carecerán de importancia y nadie se fijará en ellas. Cualquier trabajo será siempre bienvenido, no hasta que se acaben las personas que quieren y pueden pagarlo, sino hasta que todxs lxs que quieren el producto lo tengan. Y entonces no habrá ningún trauma, simplemente, se cambiará de trabajo. Cada cual podrá ocuparse de que su trabajo sea realmente útil y realmente ecológico. En cualquier caso, usted mismx puede trabajar asesorando a personas y empresas para que trabajen más ecológicamente.
Para unx religiosx es impensable identificarse con su voluntad, pues en ello va su idea de inmortalidad. Para creerse inmortal, la razón debe estar en la jefatura del Universo. Lxs brujxs, lxs del segundo ciclo al menos, sabían que eran mortales, pero no conocían el significado de la muerte, es decir, no sabían que no hay razón para nuestra existencia. Así, el camino de la Brujería ha sido una lucha por la autonomía e independencia de la voluntad frente a la jefatura de la razón, y lxs brujxs han sido guerrerxs. Pero si sabemos que vamos a morir y que eso significa que no hay razón para nuestra existencia, identificarse con la voluntad es natural, espontáneo, cómodo, lógico.

El poder es personal. La participación debe ser voluntaria.
Una persona que se identifica con su voluntad está en conexión con el intento del Universo, eso es precisamente la voluntad. Entonces sabe y siente que no tiene sentido gobernar a nadie para que se sienta bien, que el poder es personal, y sólo cada individuo puede decidir qué le hará sentirse bien. Así como éla se identifica con su voluntad, permite que lxs demás también lo hagan, y jamás se le ocurre obligar a nadie a nada. Toda participación en cualquier proyecto tiene que ser voluntaria y libre para que todo pueda ajustarse y se manifieste el espíritu, es decir, para que surja organización.

La muerte y la no violencia.
La organización surge del caos, de la desordenación caótica del Universo. Identificarse con la voluntad es aprender a vivir en el caos, y en el caos hay muerte. Aprender a vivir en el caos es aprender a vivir como mortal.
La muerte tiene dos caras, la muerte propia y la muerte ajena. La muerte propia no tiene ningún misterio, el misterio surge sólo cuando se confunde con la muerte, el derrumbe de la absurda idea del mundo, pero basta desmayarse para atravesar el estado que sigue a la muerte. No hay percepción, ni emociones, ni pensamiento, ni espacio, ni tiempo, ni experiencia ninguna; ¿por qué habría de preocuparnos? Piense que es la muerte lo que nos posibilita la vida, y es el conocimiento de nuestra futura muerte lo que nos da la posibilidad de ser libres y dichosxs mientras vivamos. Es una lástima, sí, la muerte es una verdadera lástima, pero el Universo es como es, y compadecernos de nosotrxs mismxs para creer que el Universo es de otra manera es lo que nos produce el tremendo sufrimiento del que somos testigxs y protagonistas en el Samsara y, de todos modos, pensemos lo que pensemos, suframos lo que suframos, vamos a morir.
Y la muerte ajena, la muerte de las personas con las que nos relacionamos, también es una verdadera lástima pero, primero, las relaciones en el Paraíso serán abundantes, ricas y fluidas, la muerte ajena no será tan tremenda pérdida como resulta en el Samsara, donde las relaciones son escasas, pobres y conflictivas, sino que la vida podrá continuar con relaciones y alegrías después del duelo. Y segundo, considerar mortales a lxs demás como a unx mismx es la fórmula de la no violencia. Toda relación entre seres atentos debe llevar codificado el siguiente mensaje:
“Si mueres antes que yo, sentiré pena por tu muerte, te echaré mucho de menos pero, al poco, seguiré disfrutando de la vida, guardando de tu existencia un bello y afectuoso recuerdo. Puedes morir cuando quieras”.
Sólo con un mensaje como éste se está considerando al prójimo en toda su extensión y valor, y sólo así se puede amar realmente, es decir, sólo así se puede mover el punto de encaje a la posición del prójimo, que es lo que constituye el amor.
Digamos que creerse inmortal y no tener en cuenta la muerte de lxs demás es tremendamente violento.

Está todo listo.
Estaba todo listo para que algunx locx descubriera la Verdad. El reportaje de Carlos Castaneda ha sido la clave del éxito porque ha supuesto conocer de una vez qué ha sido la Brujería por todos estos milenios, lo que constituye la mitad de nuestra tradición y evolución, de nuestro pasado. Y todo está listo ahora para que, con este conocimiento, comencemos el Paraíso.
Tenemos la tecnología necesaria. Hoy en día podríamos abastecernos en un 90% de energías limpias y renovables, evitando el cambio climático, pero quemar petróleo nos sale un X% más barato. Estamos encadenadxs por el dinero de manera que no podemos hacer lo que nos conviene, sino que tenemos que hacer lo más económico, aunque nos lleve al colapso del planeta.
Y tenemos el buen rollo de lxs hyppies y de lxs nuevxs brujxs de la actualidad. El buen rollo es algo que ya todxs conocemos en el mundo presente, y estamos deseando que se den las circunstancias para poder empezar a practicarlo sin reservas.
Esto no significa que no pueda haber algunos casos de violencia en el Paraíso. La muerte es un racimo de comandos de la Teoría General susceptible de ser manejado, tanto por violadorxs como por violadxs. Podemos morir en cualquier momento y por infinidad de causas; nuestros actos y los actos de lxs demás pueden llevarnos a la muerte sin ninguna compasión. Con este conocimiento, el nagual pone mucho cuidado en la naturaleza de sus actos, en contraste con la negligencia reinante en el Samsara. En cualquier caso, no habrá escaladas de violencia, sino que cesará de inmediato, pues no se tratará de que una persona de determinada etnia, color de piel, sexo, estatus social, familia, nacionalidad, ideología, etc., mate a otra de determinada etnia, color de piel, sexo, estatus social, familia, nacionalidad, ideología, etc., sino que es, simple y sencillamente, un ser humano que mata a otrx.
Sólo nos falta el entusiasmo necesario para pasar de la miseria de la que somos protagonistas en el Samsara a esa organización inicial desde la que evolucionar, es decir, que todxs tengamos nuestras necesidades básicas cubiertas trabajando en lo que nos satisface y como nos satisface.
Este entusiasmo brotará espontáneamente en cuanto pase el estupor de conocer la Verdad. Es el natural entusiasmo de un ser atento por el simple hecho de estar vivx en este maravilloso Universo, que en el Samsara es devorado por la miseria y el esfuerzo necesario para la vida, y que debe empezar por el intento de cambiar el mundo, tan repetido en los últimos tiempos.
El tonal ha hecho de este intento un burdo argumento publicitario, a la vista de que es imposible. Sin embargo, ahora, sabiendo la Verdad, cambiar el mundo es sencillamente posible, y el entusiasmo brotará.

De camino al cuarto ciclo.
Estamos en el punto de la voluntad, iniciando el tercer ciclo de la Brujería, y vamos de camino al cuarto ciclo.
Es de suponer que habrá un cuarto ciclo después del tercero como hubo un segundo después del primero. Lo que marcó la diferencia fundamental entre el primer ciclo y el segundo es la hazaña de llegar a la Conciencia Total.
No está muy claro lo que significa esto. Parece que con tal maniobra, el ser humano se transforma en un ser inmaterial, con otra organización de la energía. El caso es que esta modalidad de organización es mucho más resistente a la tendencia a la desordenación, por lo que es capaz de mantener satisfecho su desafío al Segundo Principio de la Termodinámica por mucho más tiempo, quizá miles de años. Pero no sabemos qué tipo de conciencia se experimenta, o si se puede ser testigx de lo que pasa aquí, o si se puede comunicar con lxs que siguen siendo seres humanos; en fin, sabemos poco de ello.
Para realizar esta maniobra, lxs brujxs del segundo ciclo han desarrollado un entrenamiento que dura toda la vida, desde que son captadxs como aprendices, y que consiste básicamente en mover el punto de encaje a muchas de las innumerables posiciones que puede ocupar dentro e incluso fuera de la bola luminosa. Al fin y al cabo, lo que están haciendo es conocerse a sí mismxs, conocer el Universo. Cuando este conocimiento es suficiente, de algún modo extienden el punto de encaje a todo su ser, es decir, encienden todos los comandos de la Teoría General dentro de su bola luminosa.

Mover el punto de encaje en gran medida.
Este poder está prácticamente perdido. Y si alguien sabe de ello, que me corrija, pero creo que en la actualidad nadie es capaz de alcanzar la Conciencia Total. Nos queda de ello un impecable reportaje y el intento de lxs nuevxs brujxs de la actualidad, o nuevxs toltecas. Me refiero a aquéllxs que están recuperando el conocimiento de lxs toltecas que se desarrolló en el Méjico precolombino, de donde procede el conocimiento de don Juan, maestro de Carlos Castaneda, autor del reportaje. Éste es el comienzo del camino al cuarto ciclo de la Brujería, y lo realizarán intrépidxs aventurerxs moviendo su punto de encaje en gran medida, asistidos muchas veces por psicodélicos potentes, plantas de poder: LSD, psilocibina, mezcalina, etc.

El tercer ciclo es mucho más sencillo.
Respecto de esto hay que saber dos cosas: Primero, que los grandes desplazamientos del punto de encaje pertenecen, más bien, al camino al cuarto ciclo, mientras que el tercer ciclo es el terreno del movimiento leve y progresivo del punto de encaje, si bien muchxs harán o haremos excursiones con psicodélicos potentes u otros procedimientos.
El desplazamiento leve y progresivo del punto de encaje es el natural funcionamiento de la atención, y empezará a producirse en cuanto dejemos de esforzarnos. Así de fácil y sencillo. No hay que parar el pensamiento, no hay que rezar, no hay que afeitarse la cabeza…

Saber si el punto de encaje se está moviendo.
Hay un pequeño problema con el movimiento del punto de encaje, y es que, cuando no se mueve, existen dudas de si se ha movido o no. Ahora bien, cuando se mueve, especialmente al principio, la experiencia es sobrecogedora, y no hay duda al respecto. Las drogas psicodélicas parecen estar puestas en el mundo para ayudarnos a salir de la trampa energética, es decir, para mover nuestro punto de encaje. Una en particular, el cánnabis, reproduce precisamente el leve y progresivo movimiento del punto de encaje característico del Paraíso. Entonces, si usted no sabe si su punto de encaje se está moviendo o no, puede tomar esta droga y salir de dudas.

Lxs nuevxs brujxs de la actualidad.
Y lo segundo que hay que saber en cuanto a la relación entre tercer y cuarto ciclos es que, en el tercer ciclo, el asunto está en comprender. Es el pensamiento al hacer nuevos descubrimientos el que mueve el punto de encaje o, al moverse el punto de encaje, se hacen nuevos descubrimientos. Entonces, lxs nuevxs brujxs de la actualidad tienen mucho que decir también en cuanto al tercer ciclo, pues los conocimientos y técnicas para mover el punto de encaje en gran medida son los mismos que para moverlo leve y progresivamente, y nos darán la comprensión que necesitamos, necesitamos comprender el Universo para empezar a acumular poder.

Técnicas de ensueño para percibir el mundo.
Por ejemplo, el ensueño es una técnica más propia del camino al cuarto ciclo que del tercero, ya que el tercero es quedarse en terreno seguro, y el ensueño, según insiste una y otra vez don Juan a Carlos, es bastante peligroso. En general, cuando se mueve el punto de encaje en gran medida, se corre el riesgo de quedar perdidx en un mundo extraño sin encontrar el camino de regreso. Esto es probablemente lo que les pasó a los mayas en el año 830 de nuestra era, cuando misteriosamente desaparecieron poblaciones enteras sin dejar rastro. A lo que voy es a que una persona que no practique el ensueño, bien porque no tenga energía suficiente, bien porque lo prefiera, está igualmente muy interesada en todo lo que le puedan contar de ello, pues la técnica que se usa en el ensueño para mejorar la percepción, el echar vistazos breves una y otra vez, es la que se debe usar en la vigilia para mejorar la comprensión de los fenómenos observados: Examinarlos una y otra vez.
Así, si usted quiere comprender realmente este texto, no le sirve con la primera impresión. La primera lectura le proporcionará el conocimiento de que aquí se dice algo de verdadero valor, pero tendrá que leerlo repetidamente para, en cada vez, ir haciendo nuevas comprensiones que vayan corrigiendo y ampliando su idea del mundo, de modo que su percepción se enriquezca y agudice, en fin, surja organización en su mente. Éste es un proceso que se extiende a todo el Universo y que sólo termina con la muerte. Es el incremento de la conciencia, el sentido de la existencia.

Expectativas de prolongar mucho nuestra vida.
Entonces, la Brujería nos ofrece una posibilidad de prolongar nuestra conciencia por largo tiempo. Habremos llegado al cuarto ciclo cuando una persona sea capaz de alcanzar la Conciencia Total y de enseñarlo a otrxs antes de hacerlo. No tengo ni idea de cuándo sucederá esto, si inmediatamente o dentro de 1.000 años. Entre tanto, la Ciencia, con su inseparable compañera, la tecnología, nos augura, desde ya mismo, ir aumentando nuestra esperanza de vida progresivamente, sin que se vea más límite que la muerte del Universo.
Para dentro de unos 15 ó 20 años, la tecnología nos anuncia que dispondremos de nanobots (robots diminutos del tamaño de un glóbulo rojo) que, añadidos al flujo sanguíneo, controlarán nuestras constantes vitales, eliminarán automáticamente cualquier célula cancerígena, o virus o bacteria, mantendrán en línea los niveles de cualquier sustancia en nuestro cuerpo, de manera que podremos comer todo lo que queramos sin engordar ni aumentar peligrosamente el nivel de colesterol, podremos fumar sin apenas perjudicar nuestra salud, etc., etc. En fin, podremos vivir sanxs por largo tiempo sin realizar ningún esfuerzo como las dietas o dejar de fumar. Es más, si perdemos un brazo en un accidente, nos volverá a crecer como le vuelve a crecer el rabo a una lagartija; si nos falla el hígado, nos pondrán otro nuevo con nuestra misma genética, de manera que no habrá problemas de rechazo… ¿A caso quiere más milagros?
La Ciencia y la tecnología nos ofrecerán en 40 ó 50 años la posibilidad de hacer una copia de nuestra mente en un ordenador; con nuestro pensamiento, nuestros recuerdos, deseos, sentimientos, emociones; una réplica de nosotrxs mismxs que vivirá una vida virtual indistinguible de la real, y que podrá actualizarse mientras permanezcamos vivos. No sé muy bien cuál es el significado de esto, pero esta réplica prolongará su conciencia mientras la humanidad exista y, desde luego, será el final de la muerte ajena, pues siempre podremos relacionarnos con la réplica.

Es preferible saber la Verdad en cualquier circunstancia.
En cuanto a lxs viejxs, yo mismo no sé si llegaré a hacer una réplica de mi mente, nadie lo sabe, podríamos morir atropelledxs en cualquier momento, es preferible vivir el resto de la vida, lo que nos quede, sabiendo que efectivamente existe un mundo mejor y que vamos de camino a él. Es preferible porque así podemos proyectarnos al futuro, y nuestra vida presente tiene sentido, es decir, nuestro incremento de conciencia presente tiene sentido al ir de camino a las maravillas del futuro. Yo tengo la esperanza de conocer el Paraíso antes de morir, y usted, por viejx que sea al leer estas líneas, también podría conocerlo, pues el Paraíso está a la vuelta de la esquina. En cualquier caso, ya puede imaginarlo, puede fantasear acerca de cómo será o cómo habría sido su vida en el Paraíso.
Y los últimos seres humanos, lxs que vivan a la luz de la última estrella del Universo cuando ésta esté a punto de apagarse, cuando el Universo se haya desordenado casi completamente, podrán regocijarse, en el momento de su muerte, de lo extraordinariamente consciente que ha sido el Universo.

Si queremos tener futuro, tenemos que saber la Verdad.
Si queremos sobrevivir personalmente y como especie, estamos obligadxs por la naturaleza del Universo a conocer y comprender la Verdad. No sólo por el Apocalipsis inminente, sino también porque en 40 ó 50 años diseñaremos robots más inteligentes que nosotrxs. Si aquí manda ela más listx, estxs robots pretenderán gobernar el mundo, y el resultado será desastroso. Pero si conocemos y comprendemos la Verdad, no tendrá la más mínima importancia que haya unos seres más inteligentes que otrxs, porque no estaremos compitiendo, sino cooperando, y el incremento de inteligencia de cualquiera será bienvenido.

Se fusionarán Ciencia y Brujería.
Hay que tener presente, además, que en cuanto comencemos el Paraíso, ya está ocurriendo, se fusionarán Brujería y Ciencia y, primero, se acortarán los plazos y, segundo, se producirán maravillas que ahora no podemos ni imaginar.

Quiénes somos, de dónde venimos, dónde estamos, y a dónde vamos.
Somos el Universo en su Totalidad, venimos del Big-bang, la vida y la razón, estamos en la voluntad, y vamos al tercer y cuarto ciclos de la Brujería, en los que el Universo se hará extraordinariamente consciente de sí mismx.

 

Capítulo siguiente
Llegando al Paraíso
Resumen