ÍNDICE
  1. El poder de la palabra y el tercer ciclo de la Brujería.
  2. La Verdad, el significado de la muerte.
  3. La luz empañada, el origen de la Tiranía.
  4. La sociedad sin dinero, la ausencia de justicia.
  5. El tercer elemento: La Locura.
  6. La Teoría del Punto de Encaje.
  7. Los caminos del conocimiento.
  8. Conocer al espíritu.
  9. El viaje del punto de encaje.
  10. Jesús de Nazaret y el amor.
  11. Los dos finales del Samsara.
  12. Otro globo es posible. No ser, no hacer.
  13. La transición.
  14. Del tercer al cuarto ciclo de la Brujería.
  15. Yo soy… en este acto.
  16. The answer, my friend, already isn´t blowing in the wind. (La respuesta, amigo, ya no está flotando en el viento).

CARTA DE DESCONSTITUCIÓN UNIVERSAL DE LOS SERES ATENTOS

 
INICIO

Capítulo sexto:


 La Teoría del
Punto de Encaje.

 

En el año 340 a.C., el filósofo griego Aristóteles, en su libro De los cielos, propuso una teoría del universo en la que tanto el espacio como el tiempo eran absolutos. Quiere esto decir que, primero, tod@s l@s observador@s, independientemente de su posición y velocidad, estarían de acuerdo en la velocidad de un cuerpo, pues existiría un estado preferente de reposo que marcaría la superficie de la Tierra y, segundo, tod@s l@s observador@s, independientemente de su posición y velocidad, estarían de acuerdo en el tiempo transcurrido entre dos sucesos cualesquiera. Así, el espacio y el tiempo formarían un continuo estable, inalterable por los sucesos en el universo.
En el año 1687, sir Isaac Newton publicó su Philosophiae Naturalis Principia Mathemática, que es sin duda la obra científica más relevante hasta la fecha actual por establecer que el universo es matemáticamente continuo, es decir, que el universo puede estudiarse y comprenderse de forma matemática.
En esta obra, Newton presenta que el espacio no es absoluto, esto es, no pueden establecerse la posición y velocidad de un cuerpo de modo absoluto, sino que siempre hay que hacerlo respecto de un sistema de referencia. Entonces, el espacio es relativo al sistema de referencia, al estado de movimiento dela observador@, y no existe un reposo absoluto.
 En 1905, Albert Einstein, en su Teoría Especial de la Relatividad, que estudia el movimiento de los cuerpos respecto a sistemas de referencia inerciales, es decir, sistemas de referencia que se mueven sin aceleración y sin giro, estableció que no existe tampoco un tiempo absoluto, sino que cada observador@ medirá su propio tiempo que marcará un reloj que viaje con éla. Así, observador@s en sistemas de referencia inerciales distintos no estarán de acuerdo en el tiempo transcurrido entre dos sucesos cualesquiera.
10 años después, en 1915, Einstein generalizó su teoría para sistemas de referencia no inerciales, es decir, acelerados, en la que llamó Teoría General de la Relatividad.
 Pues bien, mucho antes de que el ser humano religioso se diese cuenta de que no existen espacio y tiempo absolutos, milenios antes, l@s bruj@s antigu@s ya habían descubierto que la percepción no es absoluta, sino que es relativa ala observador@. La percepción es relativa a la posición que ocupa el punto de encaje dela observador@. Así, observador@s con puntos de encaje en posiciones distintas no estarán de acuerdo en la naturaleza del mundo que perciben, sino que  percibirán mundos distintos, incluso universos distintos.
Existen tres conceptos para la palabra ver, que podemos distinguir en el lenguaje escrito como ver, “ver” y ver. Este ver no se refiere sólo a la vista, sino que se refiere a toda la percepción. 
Ver es la percepción que experimenta un ser atento cuando mantiene fijo su punto de encaje en una posición por largo tiempo.
“Ver” es la percepción que experimenta el mismo ser atento cuando, recientemente, ha desplazado su punto de encaje.
Y ver se produce cuando este ser atento, además de haber desplazado su punto de encaje recientemente, ha realizado un aprendizaje y entrenamiento tal que es capaz de percibir energía directamente, a medida que fluye en el Universo.
L@s bruj@s antigu@s utilizan sólo dos términos, ver y ver, incluyendo en el último el concepto de “ver”, sin embargo, yo tengo que hacer la distinción,pues soy capaz de “ver”, pero no de ver.
Para l@s bruj@s antigu@s, el punto de encaje y su funcionamiento son hechos ciertos, indudables, puesto que los ven. Podrían confundirse o confundir a l@s demás cuando hablan de lo visto, cuando lo describen, cuando lo interpretan, pero no tienen dudas cuando lo están viendo, y sujetos distintos que tienen el punto de encaje en la misma posición están de acuerdo en lo que ven. Sin embargo, para usted y para mí que, por el momento, no vemos, el punto de encaje y su funcionamiento son sólo una teoría. Una teoría que pasará a ser científica después de la publicación de este libro, cuando l@s científic@s la expresen matemáticamente. De hecho, una parte de ella ya está expresada de este modo, con mayor o menor acierto. Esta teoría explica muy bien lo que sucede con la percepción de los seres conscientes que poseen cierto nivel de organización.
La Teoría del Punto de Encaje Original, es decir, la desarrollada en el campo de la Brujería, está extensamente presentada y explicada por Carlos Castaneda, e indirectamente por don Juan, en el reportaje del primero, concretamente en su libro El fuego interno, y resumida en forma de 9 puntos en la introducción de su libro El conocimiento silencioso, perteneciente al mismo reportaje.

A continuación voy a presentar la Teoría del Punto de Encaje Corregida en 8 puntos. Corregida en función de tres aspectos: Religión, Locura y Ciencia que, unidos a la Brujería, componen los cuatro campos fundamentales de la experiencia humana.

Teoría del Punto de Encaje Corregida.

  1.     El Universo está constituido en su Totalidad y únicamente por emanaciones, comandos o cuerdas semejantes a filamentos de luz, que se extienden a todo el espacio y el tiempo.
  2.     Estas emanaciones, comandos o cuerdas emanan de la Teoría General, la cual existe por, se desarrolla en, o alimenta de la organización o conciencia de estas emanaciones, comandos o cuerdas.
  3.     Lo que interpretamos como partículas materiales son vibraciones que se transmiten a lo largo de estas emanaciones, comandos o cuerdas; y lo que interpretamos como materia es una forma de organización o conciencia de estas partículas materiales o vibraciones.
  4.     Los seres conscientes estamos constituidos por estas emanaciones, comandos o cuerdas más o menos organizadas o conscientes, y encerradas en un receptáculo. En particular, en los seres humanos este receptáculo es una bola luminosa del tamaño de una persona con los brazos extendidos hacia arriba y hacia los lados.
  5.     De la infinidad de emanaciones, comandos o cuerdas que atraviesan el receptáculo en los seres con cierto grado de organización o conciencia, sólo un pequeño número de ellas están encendidas por un punto de brillantez. Cuando las emanaciones, comandos o cuerdas están encendidas, son percibidas por el ser consciente; cuando las emanaciones, comandos o cuerdas no están encendidas, no son percibidas por el ser consciente. Así, este punto de brillantez recibe el nombre de punto donde encaja la percepción o, simplemente, punto de encaje.
  6.     La percepción o encendido de las emanaciones, comandos o cuerdas se produce por la presión o intromisión del intento, es decir, es el intento lo que hace posible la percepción.
  7.    El punto de encaje puede desplazarse de un lugar a otro dentro e incluso fuera del receptáculo. El ser consciente percibe un mundo que se presenta completo con las emanaciones, comandos o cuerdas encendidas por el punto de encaje. Cuando el punto de encaje enciende, por su desplazamiento, emanaciones, comandos o cuerdas distintas, el ser consciente percibe un mundo distinto, que también se presenta como completo, incluso un universo distinto.
  8.    Es posible, para los seres humanos, llegado cierto nivel de destreza en el desplazamiento del punto de encaje, extender éste a todas las emanaciones, comandos o cuerdas dentro de la bola luminosa, de manera que todas ellas quedan encendidas. Esta maniobra produce un cambio en la naturaleza del ser humano que la realiza, y constituye un modo de aplazar la muerte por algún tiempo. El nuevo estado alcanzado de este modo se llama Conciencia Total.
La Teoría del Punto de Encaje es, desde luego, la Teoría General puesta en palabras. Y, entonces, la Teoría General es también lo que l@s bruj@s antigu@s llaman el Águila, de donde emanan las emanaciones, comandos o cuerdas que componen el Universo, y la que se alimenta de la organización o conciencia creada por las emanaciones, comandos o cuerdas en su desordenación a lo largo del tiempo. Sólo que, según parece, ningun@ bruj@ antigu@ estudió matemáticas, o no las suficientes y, para ell@s, el Águila o Teoría General pertenece a lo que no se puede conocer.
El segundo ciclo de la Brujería surgió precisamente cuando l@s bruj@s hicieron la distinción entre lo desconocido y lo que no se puede conocer, además de hacerse furtiv@s. Así, tuvieron que conformarse con breves vislumbres del Águila, sin llegar a comprender. El tercer ciclo de la Brujería surge ahora, cuando lo que no se podía conocer empieza a formar parte de lo conocido, gracias al uso sistemático de las matemáticas.
Esto era totalmente insospechado por l@s bruj@s antigu@s. A don Juan le habría dado un patatús si le hubiesen dicho, mientras explicaba lo que no se puede conocer a Carlos, a finales de los años 60 del siglo pasado, que l@s científic@s estaban calculando matemáticamente, en ese preciso momento, la tensión de las emanaciones del Águila, en lo que se llamó la Teoría de Cuerdas o Supercuerdas.
Efectivamente, la Teoría de Cuerdas es una primera aproximación a la Teoría General, como muestra el conocimiento de l@s bruj@s antigu@s, es decir, lo que están descubriendo l@s científic@s en la actualidad con sus matemáticas y experimentos es lo que l@s bruj@s antigu@s han estado viendo durante milenios. Por ejemplo, el Segundo Principio de la Termodinámica es lo que l@s bruj@s antigu@s han visto siempre como la fuerza rodante o la tumbadora, que golpea incesantemente a los seres vivos infundiéndoles vida en principio y la muerte después.
La Teoría del Punto de Encaje es la teoría de la relatividad de la percepción y, para ser la Teoría General, debe explicar todos los fenómenos en el Universo. Y así parece que lo hace. Explica tanto como la Teoría de la Relatividad de Einstein y la Mecánica Cuántica juntas, pues las incluye. Y explica, además, fenómenos cotidianos como una simple discusión humana, para la que se puede argumentar que l@s distint@s contendientes tienen el punto de encaje en distinta posición. En consecuencia, perciben mundos distintos y nunca discuten lo mismo. Incluso explica la atención y su evolución.
Explica la atención como un fenómeno emergente que consiste en el movimiento del punto de encaje; el tercer punto crítico en la evolución del universo como la fijación del punto de encaje; y el cuarto punto crítico como la liberación definitiva del punto de encaje, de modo que siempre puede moverse al comando.
En el reportaje de Carlos Castaneda no hay datos acerca del grado de organización para el cual existe un punto de encaje definido y visible. Lo que sí parece claro es que, hasta que aparece la atención, todos los organismos mantienen básicamente fijo su punto de encaje.
El pensamiento surge, en primera instancia, como exploración del Universo. El pensamiento elabora hipótesis y, a medida que éstas se confirman, pasando a ser conclusiones, suponen el encendido de nuevos comandos de la Teoría General, de tal modo que el punto de encaje se ha incrementado en volumen y, dado que tenemos una cantidad limitada de energía, se apagan otros comandos de la Teoría General. En consecuencia, el pensamiento mueve el punto de encaje.
Tenemos, entonces, que durante 4 ó 5 millones de años, los seres humanos han aprendido a mover su punto de encaje con su pensamiento en la mente primitiva, constituyendo una idea del mundo que se corresponde con la realidad. Esto es el desarrollo lógico y natural de la atención.
El tercer punto crítico en la evolución del universo se produce cuando el ser humano pretende ser inmortal. En este momento, su idea del mundo comienza a ser absurda. El modo de mantener una absurda idea del mundo es fijar el punto de encaje. De este modo, al percibir siempre los mismos comandos, éstos no tienen que ser razonados cada vez, sino sólo reconocidos. Así, pueden ser falsos sin advertirlo conscientemente.
La idea de la inmortalidad debió estar rondando mucho tiempo por la mente del ser humano. Ahora bien, el fenómeno de fijar el punto de encaje se produjo en un solo individuo y en un solo grupo. Este individuo encontró la fórmula y la transmitió a l@s demás. Todos los seres humanos actuales somos descendientes de este grupo. Es el surgimiento de la especie homo-sapiens.
Fijar el punto de encaje es una maniobra muy astuta en principio, pues resulta en un ahorro de energía. Encender comandos de la Teoría General requiere de ella, si no se encienden, esta energía queda libre para otros menesteres, como la dominación, el poder. Sin embargo, esto es secundario. El ser humano fija su punto de encaje para poder creer lo que se le antoje acerca del Universo. En concreto, para creerse inmortal.
Pero fijar el punto de encaje es lo más estúpido que puede hacerse, pues a largo plazo resulta en un incremento considerable de energía debido al fenómeno de creación y acumulación de karma. De tal modo, ahora ocurre que el mantenimiento del karma consume más energía que la disponible, y el encendido de comandos de la Teoría General queda relegado a un segundo término. No hay energía para ello.
Ésta es la naturaleza de la trampa energética. L@s que estamos viv@s ahora, que somos descendientes de l@s que iniciaron este proceso, nos vemos obligad@s a mantener todo el karma que se ha ido acumulando durante 150.000 años, como la justicia, la policía, la iglesia, el ejército, el estado, el dinero, etc. Y seguimos creando y acumulando karma. Véase el ejemplo de la lucha contra el terrorismo. L@s que mueren en esta lucha se convierten en mártires cuyo sacrificio honramos de tal forma que tenemos que continuar la lucha. Y la continuaremos hasta el Apocalipsis, a no ser que este libro tenga éxito.
Lo ideal para un ser atento que pretende ser inmortal sería fijar por completo su punto de encaje en la misma posición en la que l@s demás lo mantendrían también fijo. De tal modo, todos los seres humanos estarían de acuerdo en lo que perciben, por tiempo indefinido. Esto constituye la luz empañada. Y esto es lo que no es posible, lo que es una ilusión, pues somos mortales y somos seres atentos aunque luchemos por evitarlo, y morimos y nuestro punto de encaje se mueve.
Los participantes en el Samsara tienen por lo general el punto de encaje en un entorno que l@s bruj@s antigu@s identifican como la posición habitual del punto de encaje de la humanidad. Y las discusiones de los participantes en el Samsara se centran en la cuestión de cuál es la posición adecuada para fijar el punto de encaje, pues cada cual defiende la suya como la única válida.
Pero ni si quiera este entorno es fijo, sino que ha ido evolucionando, cambiando con el tiempo porque, después de todo, no existe una posición preferente para el punto de encaje, sino que todas son indiferentes. En consecuencia, la cuestión no es que el punto de encaje esté en una posición u otra, sino que esté fijo o móvil. De tal modo, el asunto en estos últimos 150.000 años ha sido y es fijar o mover el punto de encaje y, en base a esto, se pueden dar nuevas y más precisas definiciones de Religión, Brujería y Locura.
La Religión es el absurdo acuerdo de mantener fijo el punto de encaje. Dado que mantener fijo el punto de encaje requiere más energía que la disponible, tod@s l@s que adoptan este acuerdo son participantes en el esfuerzo de mantenerlo, y cada un@ de ell@s es guardia de que tod@s participen en el acuerdo porque, si alguien se librase de él, tod@s l@s que lo suscriben quedarían como un@s tont@s. Ésta es la Condición del Samsara, que es absolutista: Absolutamente todos los seres humanos tienen que participar en el sacrificio.
La Brujería es la ruptura de este acuerdo en busca del conocimiento, el conocimiento del modo de mover el punto de encaje. L@s bruj@s, hasta ahora, se han esforzado más que l@s religios@s. Primero, por fijar el punto de encaje, después, por moverlo. Y, a excepción del primer ciclo desarrollado en el antiguo Méjico, la Brujería ha sido perseguida por el absolutismo de la Condición del Samsara.
Y la Locura es quedar, por alguna circunstancia, fuera del acuerdo de fijar el punto de encaje. Ela loc@, mientras no se ha vuelto loc@ propiamente dicho, es un@ esquirol que chupa fijación del punto de encaje. Mantiene fijo su punto de encaje por imitación de l@s demás, pero no asume el sacrificio, no asume el esfuerzo que esto requiere. Así, ela loc@ es furtiv@ hasta el momento en que se vuelve loc@ propiamente dicho, que no es otra cosa que el movimiento del punto de encaje.
Por esto, los participantes en el Samsara se obcecan en no dejar en paz a l@s loc@s, sino torturarl@s de modo que no escapen al sacrificio, para que la Condición del Samsara no deje de cumplirse.
La trampa energética es la fijación del punto de encaje. En ella caen l@s religios@s, l@s bruj@s del primer ciclo y casi tod@s l@s loc@s. L@s bruj@s del segundo ciclo están en el camino de salir de ella, y la culminación de ese camino es este libro.
El nagual es el Universo en su Totalidad, y en su Camino del Conocimiento, que consiste en incrementar la organización, llega a individuos capaces de mover su punto de encaje. Éstos son los seres atentos.
Los seres atentos movemos el punto de encaje siguiendo la continuidad matemática del Universo con la razón, de tal modo que creamos en la mente primitiva un inventario de los comandos de la Teoría General deducidos. Es una idea del mundo.
Dado que la idea del mundo no es el mundo, existe siempre una diferenciación entre ambos elementos. Por otro lado, los comandos recientemente deducidos dan nuevas pistas acerca de cómo es el mundo, produciéndose un reajuste que requiere deducir de nuevo los antiguos comandos de la Teoría General, reorganizando la idea del mundo. En fin, la atención, en su funcionamiento original y lógico, que se desarrolló por 4 ó 5 millones de años, requiere una continua revisión o reedición del inventario por el proceso de “ver”, que es deducir los comandos de la Teoría General, sentir cómo funcionan.
Así, por el fenómeno de “ver”, la idea del mundo se desordena y reorganiza, es decir, se refresca en un proceso caótico que es posible porque todavía hay orden en el caos. La base de este orden es la continuidad matemática del Universo.
Todo elemento y todo suceso en el Universo refleja la Verdad. El Segundo Principio de la Termodinámica impregna la Totalidad del Universo: Todo es perecedero. Si se pretende ser inmortal, es decir, si se pretende que existe una parte de nosotr@s que permanece inalterable por toda la eternidad, se está ignorando la Verdad, se están ignorando los comandos de la Teoría General.
Cuando la idea del mundo es absurda, se produce una barrera entre lo conocido y lo desconocido. Lo conocido es lo que forma parte de la absurda idea del mundo. Es lo supuestamente comprobado, lo establecido, lo que no pone en peligro la estabilidad de la absurda idea del mundo. Lo desconocido es una seria amenaza para la absurda idea del mundo. Se convierte en pavoroso, en una agresión para lo conocido.
De tal modo, un participante en el Samsara, es decir, alguien que participa en el mantenimiento de la idea de la inmortalidad, no puede “ver”, no puede deducir los comandos de la Teoría General, sino sólo ver, repasar lo conocido sin comprobarlo. Así, lo conocido se marchita al no refrescarse, se falsea, y las dimensiones de lo que es posible se reducen a la miseria.
Éste es el tonal. El tonal ordena lo conocido y desprecia y persigue lo desconocido. Y todo esto no es otra cosa que mantener fijo el punto de encaje, percibir siempre los mismos falsos comandos de la Teoría General.
Desde luego, la barrera entre lo conocido y lo desconocido, entre tonal y nagual, es la muerte. Mientras el punto de encaje está fijo, la percepción está en el tonal, y el individuo está vivo. Cuando el punto de encaje se mueve, el individuo experimenta la muerte, y la percepción pasa al nagual, al otro mundo.
Dado que lo lógico y natural es mover el punto de encaje, y que mantenerlo fijo es una costosa y precaria maniobra, prácticamente cualquier elemento del Universo es capaz de mover el punto de encaje. La fiebre alta; un susto, que es sentir la muerte inminente; cualquier droga es capaz de mover el punto de encaje, sea a corto o largo plazo; incluso un viaje mueve el punto de encaje ligeramente; el método preferido por l@s místic@s es el agotamiento, que procura excelentes resultados…
Pero el procedimiento estrella para mover el punto de encaje es la ingestión de drogas psicodélicas. Las plantas de poder o psicodélicos son el resultado del intento. Son organización acumulada que, al juntarse con nuestra propia organización acumulada, producen nueva organización, incrementándose la conciencia del Universo, lo que es avanzar en el Camino del Conocimiento.
Los psicodélicos mueven el punto de encaje sin más requisito que su ingestión. Sin ningún esfuerzo, sin ningún sacrificio. Sólo se requiere curiosidad. Por eso se obtienen con ellos los mejores resultados. Tanto es así que parecen estar puestos a propósito en la naturaleza para ayudarnos a superar la trampa energética, es decir, para romper la fijación del punto de encaje.
Los psicodélicos potentes, como el LSD, la mezcalina, psilocibina, y un largo etc., sin entrar en las maravillas y terrores, u otras percepciones positivas o adversas que puedan experimentarse bajo sus efectos, producen la puesta a cero de la idea del mundo, sea absurda o no, de tal modo que se hace necesario reconstruirla, en lo que se puede tener mayor o menor éxito. En fin, los psicodélicos potentes, al mover el punto de encaje a terreno siempre virgen, proporcionan una excursión al nagual, o una muerte-renacimiento.
Existe un psicodélico en particular cuyo efecto es suave, es decir, mueve el punto de encaje en pequeña medida. Es el cannabis. Esta droga no invalida por completo la absurda idea del mundo, todo sigue siendo igual, sin embargo, amplía lo que puede ser percibido y, sobre todo, cambia el pensamiento de la mente moderna, el diálogo interno, el ver, por el pensamiento de la mente primitiva, el “ver”. En otras palabras, da la posibilidad de deducir en cada momento los comandos de la Teoría General. Así, el pensamiento, bajo los efectos del cannabis, se presenta en forma de revelaciones que se obtienen gratuitamente sobre aquello en lo que se fija la atención. Son “visiones”. Al fin y al cabo, lo que está pasando es que está surgiendo organización al desordenarse la mente según la Ley de Generación de la Conciencia en un proceso caótico. Es la creatividad del nagual.
Resumiendo, los psicodélicos potentes son espíritus que ponen a cero la idea del mundo, aparte de otros beneficios, y el cannabis es un espíritu que enseña el modo correcto de pensar. La combinación de los dos efectos es el cóctel ideal para avanzar en el camino del conocimiento.
Ni que decir tiene que este libro está siendo planificado y escrito con la asistencia de psicodélicos, especialmente cannabis, del que, ya he comprobado, no podría prescindir, so pena de disminuir drásticamente la calidad de la obra, incluso no ser capaz de llevarla a cabo.
La muerte tiene tres dimensiones. La primera es el esfuerzo por evitar franquearla, la salvaguarda de la vida, la pretensión de mantener fijo el punto de encaje. La Segunda es la excursión del punto de encaje, éste vuelve a una posición próxima a la anterior, pasado un tiempo. Y la tercera es el viaje definitivo en el que el punto de encaje se mueve progresiva o bruscamente sin ser capaz ya de fijarse, y que tiene como única posibilidad el descubrimiento de la Verdad y la revocación de la Condición del Samsara.
El esfuerzo por mantener fijo el punto de encaje es la causa de todos los males del Samsara: El odio, la envidia, la discriminación, el desprecio, la persecución y, en fin, la competición y la guerra. Y esto es así porque el Samsara es la logia que tiene por propósito mantener fijo el punto de encaje.
Mantener fijo el punto de encaje es mantener el orden del tonal. Y esto lo realiza el participante en el Samsara siguiendo un esquema característico e identificable. Este comportamiento típico ya ha sido analizado en capítulos anteriores, es lo que convierte al participante en el Samsara en fantasma, y ahora podemos analizarlo bajo una perspectiva más profunda.
Consideremos como referencia la solidez de la fijación del punto de encaje. Cuanto más sólida es la fijación del punto de encaje, más mentalmente sana está la persona, más efectiva es su defensa frente a los ataques de lo desconocido.
Y consideremos como ejemplo algo que desafía claramente la razón invertida: Los libros de Carlos Castaneda.
Una persona con gran solidez en la fijación de su punto de encaje escucha hablar de los libros de Carlos Castaneda de camino a otras cosas más importantes. Rápidamente lo echa al cajón de lo conocido, en el capítulo de lo que no tiene explicación, sumándolo así a todo lo que alimenta la idea de su inmortalidad. Desde luego, no se molesta en leerlo. Su idea del mundo es tan firme y segura que no necesita reflexionar más sobre el asunto.
Ésta es la aspiración del tonal, y esto es lo que venden casi todos los anuncios publicitarios. No importa tanto que una compresa absorba mucho o poco, sino que la mujer que la use se sienta segura de sí misma.
Una persona que se siente menos segura de sí misma, es decir, cuya fijación del punto de encaje es menos sólida, no se hace a la idea de haber comprendido tan rápidamente, sino que se siente obligada a escuchar más de ello, incluso a curiosear los libros. Después de todo, siente que ignorarlos sería una clara muestra de cobardía, así que tontea con el conocimiento como si estuviese dispuesta a llegar hasta el fondo del asunto, pero pronto se cansa, y afirma comprender, abandonando la investigación.
Cuando una persona no es capaz de hacerse a la idea de que comprende los libros de Carlos Castaneda, bien porque no tiene solidez en la fijación de su punto de encaje, bien porque se siente presionada por su cuerpo, como le ocurre a un@ psiquiatra, cuyo cuerpo consiste precisamente en guardar el otro mundo, es decir, impedir el paso al nagual, el movimiento del punto de encaje. Esta persona, como digo, si no ha movido nunca su punto de encaje, y para prevenir su movimiento, dará un golpe de estado en su propia mente o en la relación con su paciente, de manera que el peligro quede supuestamente alejado. Afirmará que el reportaje de Carlos Castaneda es ficción, que es falso, incluso, que el mismo autor lo ha reconocido, cosa rigurosamente incierta. De este modo, no hay más que reflexionar o discutir sobre el asunto, y se puede continuar con la vida. Ni que decir tiene que el sacrificio realizado es tremendo: Al menos, toda la riqueza que se encuentra en este reportaje, cuando no el Paraíso.
Todo el panorama cambia cuando se mueve el punto de encaje. Cuando el punto de encaje no se mueve, se presentan dudas acerca de si se ha movido o no. Sin embargo, cuando el punto de encaje se mueve, el asunto no ofrece duda. La experiencia es drástica y claramente identificable. El sujeto queda impresionado por ella, sea maravillosa u horrorosamente, y recordará haberla pasado toda la vida, si bien el contenido será nebuloso, como el de un sueño.
El movimiento del punto de encaje, el encendido de nuevos comandos de la Teoría General, se produce por la presión del intento. Cada vez que sucede, l@s bruj@s antigu@s dicen que ha descendido el espíritu.
Cuando el espíritu desciende, cuando se mueve el punto de encaje, éste suele volver a una posición próxima a la anterior, lo que es una excursión.
Ela religios@ utilizará estas experiencias, sean fortuitas o deliberadas, para fijar su punto de encaje, para reafirmar su absurda idea del mundo. Caso particular el dela místic@, que dedicará su vida a predicar describiendo a tod@s sus “visiones”, dando alas a la fe de la humanidad.
Ela bruj@ utilizará estas experiencias, bajo la guía de su nagual, para mover más su punto de encaje.
Y ela loc@ estará sin guía y vacilará entre fijar su punto de encaje o buscar más experiencias de este tipo.
Pero llegado cierto número de excursiones al nagual, que puede variar entre una sola o infinitas, es decir, que podría no suceder nunca, se produce el centro abstracto que ya he mencionado: El descenso del espíritu. Lo que ocurre es que fijar el punto de encaje supone considerar que sólo existe el tonal, que el tonal abarca la totalidad y no hay nada semejante al nagual. Dado que se ha visitado el nagual, negarlo resulta cada vez más difícil, hasta que se hace imposible. Entonces, la absurda idea del mundo no puede ser reconstruida, y se emprende el viaje en busca de una idea del mundo que incluya toda la realidad experimentada.
Éste es el viaje del punto de encaje, del que nunca se está de vuelta, y en el que lo que cuenta es comprender qué está pasando hasta llegar a la Verdad y la revocación de la Condición del Samsara. Pero de este viaje hablaré en capítulos siguientes. Si bien es conveniente que usted sepa de él, nadie más tendrá que atravesarlo, pues ya le digo yo la Verdad, y la Condición del Samsara ha quedado revocada teóricamente. Sólo falta un acto para que lo esté en la práctica.
Si la idea del mundo es absurda, sólo sirve para lo conocido, lo que ya ha sido apañado, es decir, la absurda idea del mundo sólo sirve para la posición habitual del punto de encaje. Cuando el punto de encaje se mueve, entra siempre en terreno virgen, en lo desconocido, el nagual. Si la idea del mundo ha de seguir siendo absurda, comienza el apaño de lo desconocido para convertirlo en lo conocido, de manera que lo que era el nagual se transforma en el tonal. Expresando el asunto de un modo más científico, la organización que se produce en el nagual pasa a ser orden que requiere de esfuerzo para ser mantenido, perdiendo la frescura que sólo proporciona la Ley de Generación de la Conciencia, cuando todo se desordena, incluida la nueva organización, para producir más organización que, a su vez, se desordenará.
Este fenómeno insidioso de transformación del nagual en el tonal es lo que frustra todo intento de salida del Samsara. Véase, por ejemplo, la revolución rusa, que empezó espontánea y anarquista, y continuó súper planificada y súper autoritaria, constituyendo otro Samsara peor que el primero, es decir, fijando el punto de encaje más sólidamente en la nueva posición.
En fin, el camino del conocimiento es extraordinariamente difícil, enrevesado y lleno de emboscadas mientras la idea del mundo es absurda, mientras se está sometid@ a la muerte-renacimiento. El cuarto punto crítico en la evolución del universo se produce al encontrar la idea del mundo que sirve para todas la posiciones del punto de encaje.
El desarrollo científico penetra lo desconocido a pesar de la fuerte oposición de l@s religios@s. No se puede discutir un teorema matemático. De este modo, la ciencia ha seguido la pista a la organización del Universo, retrocediendo en el tiempo, hasta casi su principio. Está formulada y comprobada por la experimentación la evolución del Universo hasta 10-44 segundos después del Big-bang, es decir, que se conoce a grandes rasgos cómo ha evolucionado el Universo en todo su tiempo hasta el presente excepto en la época de Planck, que comprende hasta 10-44 segundos, desde el tiempo 0.
Es más, hay formuladas ya teorías, aún sin comprobar, acerca de qué pudo ocurrir en esta época de Planck. Teorías del principio mismo del Universo que expresan la Verdad, es decir, que el Universo surgió sin razón alguna para ello, surgió de la nada. En fin, la Verdad no ha sido comprobada, pero sí formulada y expresada matemáticamente.
Parece que el último problema al que se enfrenta ela científic@ para encontrar la Teoría General, una teoría que explique el principio del Universo de modo claro, sencillo y comprobable, es la unificación de las fuerzas de la naturaleza.
Me explico. Ela científic@ actual considera que hay cuatro tipos de fuerzas en el universo: La interacción nuclear fuerte, que mantiene unidos a los quarks en protones y neutrones; la interacción nuclear débil, que es la responsable de la radiactividad; la interacción electromagnética, responsable de la atracción y repulsión de las partículas cargadas eléctricamente, como el protón y el electrón. Ésta es la fuerza que experimentamos generalmente cuando tocamos algo. Por ejemplo, al escribir estas líneas, la fuerza entre mis dedos y las teclas del ordenador es electromagnética de repulsión entre los electrones superficiales de los dos cuerpos, dedos y teclas; y, por último, la fuerza gravitatoria que, supuestamente, nos mantendría unid@s a la Tierra, y podríamos medir como nuestro peso.
L@s científic@s han conseguido ya unificar teóricamente las tres primaras fuerzas, es decir, las fuerzas nuclear fuerte, nuclear débil y electromagnética serían la misma fuerza a altas energías, y sería la unión y separación de cuerdas, que podría interpretarse como el intercambio de partículas.
El problema que se plantea ela científic@ actual es la unificación de la cuarta fuerza, la gravedad, con las otras tres.  Y esto es lo que no es posible o lo que no hay por qué hacer, pues la fuerza de la gravedad no es una fuerza real como las otras, sino que es una fuerza de inercia.
Una fuerza de inercia es un truco matemático, una artimaña para poder aplicar la Primera y Segunda Leyes de Newton en sistemas de referencia no inerciales. De aquí podemos obtener otra definición de sistema de referencia inercial: Se dice que un sistema de referencia es inercial cuando en él se cumplen la Primera y Segunda Leyes de Newton.
La Primera Ley de Newton dice que un cuerpo que no está sometido a ninguna fuerza seguirá una geodésica, es decir, una trayectoria no acelerada. Y la Segunda Ley de Newton ya ha sido expuesta en este libro, y dice que un cuerpo sometido a una fuerza F adquirirá una aceleración directamente proporcional a esta fuerza e inversamente proporcional a su masa: a=F/m, o bien F=m.a
No es fácil encontrar un sistema de referencia inercial. No lo hay en la biosfera. Dentro de ella se puede conseguir un sistema de referencia casi inercial en un ascensor en caída libre, pero no lo sería del todo por la resistencia del aire que sufre la caja al caer y, por otro lado, dura muy poco, inmediatamente hay que acelerarlo para que no se estrelle contra el suelo. Un ejemplo claro de sistema de referencia inercial tenemos que buscarlo lejos de la Tierra, fuera de la atmósfera, en la estación orbital internacional. Éste es un verdadero sistema de referencia inercial, y ésta es la razón por la que experimentar en ella es tan deseado y fructífero.
Cuando usted circula en su coche en horizontal, sin acelerar ni frenar, y toma una curva, el asiento o la puerta ejerce sobre usted una fuerza centrípeta, es decir, hacia el centro de la curva, de manera que su trayectoria es curva, se desvía de la trayectoria recta que seguiría si no fuese afectad@ por una fuerza, según la Primera Ley de Newton. Entonces, en el plano horizontal, usted está sometid@ a una sola fuerza, la centrípeta, y su trayectoria es acelerada.
Para esta explicación, he tomado como sistema de referencia la superficie de la tierra, que para este caso puede considerarse como casi inercial, pues la gravedad es perpendicular al movimiento estudiado. Si ahora tomamos como sistema de referencia el coche, respecto del cual usted está en reposo, tenemos que no se cumple la Primera Ley de Newton, pues está sometid@ a una fuerza y no está acelerad@. Esto ocurre porque este sistema de referencia no es inercial, sino que está acelerado al tomar la curva. Si, a pesar de todo, queremos aplicar la Primera y Segunda Leyes de Newton, lo que hacemos es imaginar una fuerza de inercia, que sería centrífuga y de igual magnitud que la real centrípeta. Así podemos aplicar la mecánica de Newton en el sistema. Pero queda claro que esto es un truco, y que la fuerza centrípeta es real, es electromagnética de repulsión entre los electrones de usted y el asiento o la puerta, pero la fuerza centrífuga no existe, no se produce realmente: Es de inercia.
Con la gravedad ocurre lo mismo. Por eso la Teoría de la Relatividad General de Einstein establece la equivalencia entre la masa inercial y la gravitatoria. No es que sean equivalentes, es que son la misma.
Analicemos lo que ocurre con su cuerpo, el de usted, sobre la superficie de la Tierra, donde supuestamente está sometido a una fuerza P, su peso. Imaginemos por un momento que no está allí la Tierra, sino sólo su efecto gravitatorio, es decir, la deformación que produce en el espacio. En este caso, usted no estaría sometido a ninguna fuerza, y seguiría, según la Primera Ley de Newton, una trayectoria, su geodésica, no acelerada que pasaría por el punto donde estaría el centro de la Tierra. Ahora pongamos la superficie de la Tierra. Esta superficie, el suelo, ejerce sobre usted una fuerza N (normal) que le desvía de su geodésica, por lo que usted adquiere una aceleración g = 9,8 m/s2, que es la aceleración de la gravedad sobre esta superficie, es decir, es la aceleración que adquiere un cuerpo que está fijo en la superficie de la Tierra.
Esto lo hemos hecho tomando como sistema de referencia uno con origen en el Sol y que no gira, luego es inercial. Si ahora tomamos el sistema de referencia en la superficie de la Tierra, tenemos que no se cumplen la Primera y Segunda Leyes de Newton, pues su cuerpo está sometido a una fuerza N y, sin embargo, está en reposo. Si, a pesar de todo, queremos aplicar la Primera y Segunda Leyes de Newton al nuevo sistema de referencia que no es inercial, lo que hacemos es considerar aplicada sobre su cuerpo una fuerza P (peso) igual en magnitud a N y de sentido contrario, de modo que N + P = 0, y las cuentas salen.
N es una fuerza real, que se está produciendo, es electromagnética de repulsión entre los electrones superficiales de la Tierra y sus pies, pero P es una fuerza de inercia, no se está produciendo realmente, no tiene lugar, es sólo un truco matemático, una artimaña para aplicar la Primera y Segunda Leyes de Newton donde realmente no son aplicables, es decir, en un sistema de referencia no inercial.
En conclusión, la unificación de las fuerzas de la naturaleza ya ha sido realizada: Sólo hay tres fuerzas, nuclear fuerte, nuclear débil y electromagnética. La gravitatoria no es una fuerza real.
Esto explica uno de los dos cabos sueltos que deja Stephen Hawking en su libro ya mencionado Historia del tiempo. El otro es el final, del que hablaré en el capítulo siguiente.
Stephen Hawking, al igual que tod@s l@s científic@s actuales, considera que la fuerza gravitatoria es semejante a las otras tres, y estaría producida por el intercambio de partículas llamadas gravitones. Cuando se forma un agujero negro, lo que ocurre es que la concentración de masa llega a ser tan alta que la luz no puede escapar ya de él. Pero si la luz no puede escapar, y nada puede viajar más rápido que la luz, los gravitones tampoco podrían escapar del agujero negro. Entonces, al formarse, el agujero negro desaparecería sin dejar rastro, ni si quiera su fuerza gravitatoria, y las estrellas y otras masas no serían atraídas por él, como efectivamente ocurre. En fin, no existe fuerza gravitatoria ni gravitones que la transmitan, sino sólo deformación del espacio producido por la energía.
Que no exista la fuerza de la gravedad significa que no tiene sentido buscar una teoría cuántica de la gravedad, sino que la Teoría de la Relatividad General y la Mecánica Cuántica son correctas tal como están. Quizá sólo habrá que formular la primera de modo más acorde al nuevo conocimiento, pero los resultados serán los mismos, pues las fuerzas de inercia son un truco efectivo. Esto está abalado por la enorme precisión registrada en los experimentos y mediciones con respecto a predicciones hechas con estas teorías. Es abrumadora. El formular la Teoría General debe buscarse por otros caminos, y no el de los gravitones.
El Universo surgió de la nada, es la nada, y se convertirá en la nada. El Universo es la nada si se considera su Totalidad. Así, la suma de las cargas eléctricas positivas y negativas es igual a 0 y, si se considera la gravedad como energía negativa, ésta compensa exactamente a toda la energía positiva del Universo, es decir, que la gravedad compensa exactamente el desequilibrio que supone la existencia de energía. En fin, el Universo es una vibración desequilibrada de la nada, y la gravedad es la consecuencia del desequilibrio, que es la existencia misma del espacio.
Esto explicaría por qué el universo es tan homogéneo, y se expande, al menos al principio, a la velocidad justa para que se formen las galaxias y estrellas. Y es que el Universo inició su expansión con la velocidad justa, es decir, que la gravedad de toda la energía de todos los universos frenaría la expansión del Universo en la medida justa para que éste no volviese a contraerse en un Big-crunch, es decir, que toda su energía se concentrase en un solo punto.
Sin embargo, esto no resulta así, sino que se comprueba que el universo se expande aceleradamente en la actualidad. Esto es debido a la energía de vacío, o tensión de vacío, que ejercería una presión negativa que acelera la expansión del universo, y que supone, precisamente, la característica de la nada que pudo dar origen al Universo sin ninguna razón para ello. El Universo habría surgido gratuitamente en una fluctuación cuántica de la nada.
Es muy probable que usted se haya perdido en esta explicación. No importa. Esto es más bien para l@s científic@s, aunque tod@s lo entenderemos llegado un día. En cualquier caso, yo no deduje la Verdad científicamente. Lo hice comprendiendo las obras de poder, fundamentalmente el reportaje de Carlos Castaneda y el Libro Tibetano de l@s Muert@s, así como toda la realidad, pues la Verdad está escrita en todo elemento y todo suceso del Universo. La Ciencia me ha servido como corroboración y explicación de lo que ya sabía.
Lo que sí debe entenderse de esta explicación y de todo el capítulo es, primero que, cuando se tiene una idea del mundo fundamentada en la Verdad y desarrollada en base al conocimiento científico,no hay muerte y, segundo, que el Universo va a morir.
Cuando se tiene una idea del mundo fundamentada en la Verdad y desarrollada en base al conocimiento científico, no tiene sentido hablar de desafío a la razón, pues la razón es tan amplia que abarca la Totalidad. Entonces, no hay elemento o suceso en el Universo que quede fuera de lo posible. Al fin y al cabo, la muerte se produce cuando algún suceso demuestra que la idea del mundo es absurda, y no pude mantenerse. Si la idea del mundo no es absurda, nada puede echarla abajo, sino sólo corregirla, ampliarla y refrescarla. En fin, cuando la idea del mundo no es absurda, se puede “ver” cualquier racimo de comandos de la Teoría General sin sobresaltos, sin traumas. Entonces, el punto de encaje puede moverse al comando sin que esto suponga la muerte.
Así, los actos y sucesos que narra Carlos Castaneda en su reportaje son desafiantes para la razón de quien tiene una absurda y estrecha idea del mundo, al nivel de la mecánica de Newton o, incluso, la de Aristóteles, pero no desafían a la Teoría del Punto de Encaje, que incluye la Teoría de la Relatividad General y la Mecánica Cuántica, pues este conjunto amplía lo posible hasta casi borrar sus límites.
Entonces, el poder consiste en manejar los comandos de la Teoría General en función del gran atractor natural del Universo: El bienestar. No consiste en burlarlos o quebrantarlos para algún objetivo, lo que recibe el nombre de poderes.
Y la libertad es la posibilidad de mover el punto de encaje. Un ser atento es completamente libre cuando su punto de encaje puede moverse al comando en un proceso armónico y caótico y, sobre todo, continuo y placentero, si bien no exento de peligros, aunque menores que los que sufrimos en el Samsara.
Pero lo que nos hace libres en primera y última instancia es el hecho de que el Universo surgió de la nada, es la nada y, sobre todo, acabará en la nada, pues se expandirá indefinidamente, lo que constituye la base de la Verdad. La vida del Universo es una vibración desequilibrada de la nada que se amortiguará como se amortigua la vibración de la cuerda de una guitarra, lo que será su muerte inevitable y definitiva. La vida es gratuita, pues no es por nada, ni para nada, ya que no hay resultado final. Entonces, se define la Libertad, con mayúscula, como la ausencia de responsabilidad sobre nuestros actos. No importa lo que hagamos o dejemos de hacer, el resultado final es el mismo: La nada. No hay ningún objetivo válido a conseguir. No puede adoptarse ningún propósito para nuestros actos. No hay meta que alcanzar. El resultado final es el mismo: La nada. No importa si matamos, violamos o torturamos. No importa si hacemos sufrir a nuestros semejantes o a nosotr@s mism@s. El resultado final es el mismo: La nada. No importa si hacemos una guerra nuclear y aniquilamos toda la vida en la Tierra, y no importa si hacemos esto antes o después. El resultado final es el mismo: La nada.
Considerar nuestros actos como mezquinos, malignos o irresponsables es darnos una importancia completamente injustificada, pues no hay nada justificable o importante en el Universo. Si bien habrá violaciones, asesinatos y torturas en el Paraíso, en ningún modo será lo característico, como lo es en el Samsara, pues tod@s actuaremos por el bienestar del Universo en su Totalidad, sin sacrificar esto por ningún objetivo.
En fin, la libertad es la posibilidad de mover el punto de encaje, y lo que nos da esta posibilidad es la muerte: ¡La muerte nos hace Libres!

 

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Llegando al Paraíso