ÍNDICE
  1. El poder de la palabra y el tercer ciclo de la Brujería.
  2. La Verdad, el significado de la muerte.
  3. La luz empañada, el origen de la Tiranía.
  4. La sociedad sin dinero, la ausencia de justicia.
  5. El tercer elemento: La Locura.
  6. La Teoría del Punto de Encaje.
  7. Los caminos del conocimiento.
  8. Conocer al espíritu.
  9. El viaje del punto de encaje.
  10. Jesús de Nazaret y el amor.
  11. Los dos finales del Samsara.
  12. Otro globo es posible. No ser, no hacer.
  13. La transición.
  14. Del tercer al cuarto ciclo de la Brujería.
  15. Yo soy… en este acto.
  16. The answer, my friend, already isn´t blowing in the wind. (La respuesta, amigo, ya no está flotando en el viento).

CARTA DE DESCONSTITUCIÓN UNIVERSAL DE LOS SERES ATENTOS

 
INICIO

Capítulo decimoquinto:


  Yo soy…
en este acto.

 

 
 Yo soy el Anticristo. La profecía es clara. La Historia Abstracta de la Locura se está repitiendo una y otra vez. Cuando un@ de est@s loc@s consiga llegar al final de los caminos del conocimiento primitivo y antiguo, es decir, cuando tenga éxito en su enfrentamiento con ela Tiran@, se acabará el mundo tal como lo conocemos, se acabará el Samsara.
Sin embargo, a mí no me gusta esta denominación. Puede usarse para la divulgación del libro. De tal modo, tod@s se verán obligad@s a leerlo, sin opción a ignorarlo, como ocurre con el reportaje de Carlos Castaneda, que son muy poc@s l@s que lo leen cuando se les presenta.
No me gusta la denominación de Anticristo porque está cargada con todo el esfuerzo de todos los tiempos por mantener en pie el Samsara. En fin, está cargada de religiosidad. Así, como reflejan todas las películas sobre el Anticristo, l@s buen@s tienen la sagrada misión de oponerse a su propósito para que el Samsara continúe, para que continúe la vida.
No. El término que debe usarse para referirse a mí, una vez que se haya comenzado a comprender, es el nagual. La denominación el nagual procede de la otra tradición humana: La Brujería, que es la que nunca ha abandonado el camino del conocimiento primitivo.
Esta denominación, el nagual, tiene dos elementos que la hacen ideal para el caso. El primero es su definición: El nagual es la persona que proporciona la oportunidad mínima para alcanzar la libertad. El segundo es su característica de impermanencia: Yo soy el nagual en cuanto al acto de escribir y publicar este libro, pero no más allá.
He puesto toda mi atención y energía en escribir este libro. Me habría gustado contar más sucesos y chistes, o explicar más extensamente otros, pero hay prisa, el mundo está muy mal. En cualquier caso, no pretendo darle una idea del mundo detallada, sino la base y el poder para que usted desarrolle la suya propia, en fin, enseñarle a pensar. Tiene usted el Universo entero para corroborar la Verdad.
Si esto es suficiente para llegar al Paraíso, estupendo y enhorabuena a tod@s. Si no es suficiente, moriremos absurdamente, quizá una muerte horrible, pero esto es todo lo que usted tiene. No habrá segunda parte de este libro, ni continuación, ni aclaración posterior. Yo me retiro elegantemente; no concederé entrevistas, no haré declaraciones públicas de ningún tipo, ni animando a cualquier comportamiento, ni opinando sobre si la cosa va bien o mal. A partir de aquí, yo paso a ser un individuo más en medio del caos.
La estrategia de un nagual tiene por base la falta de compasión. Sin compasión he procedido a decirle que usted va a morir, y que de esto se deduce que no hay razón para su existencia, el significado de la vida de Jesús de Nazaret, etc., etc. Ahora, sin atisbo de compasión, sin ninguna piedad, voy a decirle la verdad sobre Dios.
Dios es el reflejo del tonal. Pero a nadie se le ocurriría adoptar este Dios, el Dios del esfuerzo, el sacrificio, el sufrimiento; un Dios rencoroso, vengativo, justiciero; de no ser por absorber de él la idea de la inmortalidad. Si usted cree en Dios es para creerse inmortal, y no por otros supuestos beneficios, pues todo son perjuicios.
Ya vengo diciendo en este libro que el Samsara está al revés. Está al revés su idea de Dios, y lo que usted está haciendo es un pacto con el Diablo.
La leyenda es clara: Se vende el alma al Diablo a cambio de la inmortalidad. Usted está haciendo esto, vende su vida, su placer, su entusiasmo a cambio de la supuesta inmortalidad y, en vez de asumirlo como un pacto con el Diablo, le da la vuelta y lo llama Dios, pero el fenómeno es obvio, es el mismo. Usted ha estado adorando al Diablo.
l@s bruj@s de todos los tiempos han tomado drogas psicodélicas. L@s últim@s en la historia, l@s hyppies, han llamado a estas drogas enteógenos. La palabra enteógeno significa literalmente dios interior, y las han llamado así porque estas drogas mueven el punto de encaje, es decir, hacen pasar la percepción al nagual. Entonces, para l@s hyppies, el nagual es el dios interior.
Para l@s religios@s, su pacto con el Diablo les lleva a sacrificarse como pago por la vida eterna, y consideran el nagual, que apenas intuyen, como el Diablo, fuente de tentaciones al abandono del sacrificio. ¿Qué nos dice el nagual? Que nos droguemos, que follemos, que investiguemos, que conozcamos el placer, el bienestar, que conozcamos el Universo y aprendamos a manejarlo. En fin, todo a lo que se opone ela religios@ para que no sea puesto en evidencia su pacto con el Diablo.
Pero no hay Dios ni Diablo, ni dioses interiores en el Universo. Sólo hay los comandos de la Teoría General desordenándose y organizándose. El pacto con el Diablo dela religios@ es nulo porque no hay nada en el Universo que pueda proporcionarnos la vida eterna. Y su pago de sacrificio es absurdo, gratuito y ridículo, porque no paga nada, ya que va a morir igualmente.
Un@ loc@ es un ser despreciado, perseguido, humillado, porque el Samsara es despreciador, perseguidor, humillador. Lo que ocurre es que la participación en el Samsara consiste en hacer la lucha para no ser despreciad@, perseguid@, himillad@, pero ela loc@ no puede ni sabe participar en esta lucha.
Sin embargo, ela loc@ no guarda rencor por el desprecio, la persecución, la humillación, sino que siempre está dispuest@ a que la relación comience a ser cordial, sin ninguna revancha. Y esto es así porque el propósito dela loc@ no es ganar una discusión para quedar como más list@, sino llegar al Paraíso.
Ya me gustaría meterles un tomahawk por el culo a Bush, Blair y Aznar, o darles a l@s psiquiatras unas dosis de su propia medicina, la que dan a l@s loc@s para que se sientan mal y no escapen al sacrificio, pero ocuparnos de estos asuntos pasados nos privaría de unas atención y energía valiosísimas para afrontar el presente y futuro. Por otro lado, el Paraíso es para tod@s, y explicaré esto en el siguiente capítulo, el Paraíso es para Bush, Blair y Aznar, para l@s psiquiatras, para ric@s y pobres, para pinches tiran@s y tiranizad@s, para viv@s y muert@s; el Paraíso es para l@s loc@s y para l@s padres y madres de l@s loc@s; el Paraíso es hasta para Judas. Incluso el Paraíso es para l@s muert@s. L@s muert@s, muert@s están y no tendrán más experiencias. Pero si l@s que estamos viv@s ahora llegamos al Paraíso, la proyección al futuro que hicieron en su día l@s que ahora están muert@s vale en la medida en que se aproximaron a la realidad en sus fantasías.
Sin embargo, la llegada al Paraíso no es una reconciliación. En las reconciliaciones las personas se arrepienten, se confiesan, piden perdón, pero no cambian en nada la estructura de su ser, ni abandonan su lucha por ser l@s más list@s, de modo que la relación vuelve a ser violenta al poco tiempo.
No. Un@ pinche tiran@ no debe pedir perdón a sus tiranizad@s, sino cambiar la estructura de su ser, es decir, poner su voluntad en primer término y relegar la razón al segundo como ayudante, así como empezar a considerarse a sí mism@ y a sus prójimos como el Universo en su Totalidad. Hecho esto, debe esperar a que ela tiranizad@ establezca relación con éla, y nunca al revés. Ela tiranizad@ debe hacer lo mismo a su vez con sus tiranizad@s, que l@s tendrá.
Si todo va bien, se establecerán relaciones cordiales sin dejar a nadie fuera, pues l@s antigu@s pinches tiran@s con l@s que algun@s no quieran relacionarse, encontrarán relaciones con otr@s personas. Yo, por ejemplo, estoy dispuesto a establecer relaciones cordiales con tod@s mis pinches tiran@s excepto con uno: Mi hermano Luis Miguel. Y no porque haya representado el papel de Judas, tampoco porque haya insistido en su estúpida tiranía acosándome brutalmente cuando peor me encontraba, sino porque esta actitud suya me llevó a rechazarle de un modo que yo experimenté como definitivo, tan definitivo como la muerte. No quiero saber nada de él, ni si quiera cuándo muere. El Paraíso es para tod@s, también para mi hermano Luis Miguel, sólo que no relacionándose conmigo.
La Tiranía debe extinguirse como una vela a la que se le acaba el combustible, sin más alboroto. Sólo hay un acto de despedida de la Tiranía, que probablemente no se producirá en la realidad, pues mi madre habrá leído el libro y estará prevenida. Cuando por fin consiga mi autonomía e independencia, en la despedida, daré una fuerte bofetada a mi madre. Una bofetada que no le cause daño permanente, pero que le haga sentir que su actitud hacia mí ha sido completamente inadecuada e inadmisible. Ha sido estúpida y tiránica.
Una bofetada a la madre de un@ loc@ pone fin a la maniobra nefasta, macabra, de retener a una persona a su lado a base de sabotear su desarrollo hacia la autonomía e independencia. Pero quede claro que esta maniobra no la inventa la madre dela loc@, sino que es el patrón de conducta en toda logia, como la familia, la patria o el Samsara.
Una bofetada a la madre de un@ loc@ es el final de la Historia Abstracta de la Locura cuando se desarrolla con éxito. Y simboliza el triunfo de la Locura frente a la Tiranía pero, sobre todo, es el triunfo de cada un@ de l@s loc@s de todos los tiempos. Ya dice el Libro Tibetano de l@s Muert@s algo así como “Incluso si no puedes realizarla (la Clara Luz), muéstrate por el bien de todos los seres conscientes, infinitos en número como los límites del cielo.”
Esto expresa la realidad de que l@s loc@s, en su camino del conocimiento, aprenden de las experiencias y obras de poder que han dejado otr@s loc@s. Entonces, las obras de poder y sus loc@s autor@s brillan iluminando el camino. Cuando un@ loc@ lo consigue por fin, tod@s lo consiguen, y las proyecciones al futuro que hicieron en sus fases eufóricas son válidas. Jesús de Nazaret, que es el loco que más brilla en occidente, después de 2.000 años de su muerte, es triunfante por fin.
Capítulo siguiente
Llegando al Paraíso