ÍNDICE
  1. El poder de la palabra y el tercer ciclo de la Brujería.
  2. La Verdad, el significado de la muerte.
  3. La luz empañada, el origen de la Tiranía.
  4. La sociedad sin dinero, la ausencia de justicia.
  5. El tercer elemento: La Locura.
  6. La Teoría del Punto de Encaje.
  7. Los caminos del conocimiento.
  8. Conocer al espíritu.
  9. El viaje del punto de encaje.
  10. Jesús de Nazaret y el amor.
  11. Los dos finales del Samsara.
  12. Otro globo es posible. No ser, no hacer.
  13. La transición.
  14. Del tercer al cuarto ciclo de la Brujería.
  15. Yo soy… en este acto.
  16. The answer, my friend, already isn´t blowing in the wind. (La respuesta, amigo, ya no está flotando en el viento).

CARTA DE DESCONSTITUCIÓN UNIVERSAL DE LOS SERES ATENTOS

 
INICIO

Capítulo decimotercero:


  La transición.

 

La transición está marcada y dividida en dos etapas claramente diferenciadas por el referéndum en el que se apruebe la Carta de Desconstitución Universal de los Seres Atentos: Antes del referéndum, y después del referéndum.
Una vez aprobada la Carta de Desconstitución Universal de los Seres Atentos estará hecho lo más difícil. A partir de aquí, todo irá cayendo en su sitio por su propio peso si tenemos paciencia y entusiasmo.
El día de la aprobación, o el siguiente si la noticia surge tarde, será un día de fiesta, de celebración. Automáticamente el dinero habrá perdido todo valor, quedarán disueltos los gobiernos, eliminadas las fronteras, abiertas las cárceles, y l@s militares de todos los tipos se irán a casa después de inutilizar sus armas. No hay nada semejante a un@ militar en el Paraíso, nadie da u obedece órdenes.
Durante la celebración no se destruirá nada, ni templos religiosos, ni políticos, ni militares, ni económicos… Mucho cuidado con quemar dinero, pues se podrían provocar incendios no deseados que crearían confusión, cuando todo tiene que ser claro, alegre, festivo, sin rastro de odio o rencores. Estaremos estrenando un mundo nuevo.
Al segundo día comenzará la desordenación-organización del Paraíso. Es necesario comprender que la organización surge en la desordenación natural y espontánea. Es contraproducente forzar la desordenación, así como prescindir del orden. No se trata de construir un mundo nuevo desde cero, sino de dejar que se transforme el que tenemos. Es muy importante que todo lo productivo funcione desde este día tal como ha funcionado hasta el momento: Los mercados deben estar abastecidos, los transportes deben rodar, los talleres reparar, las fábricas producir, en fin, todo debe funcionar.
Quienes hayan tenido hasta el momento un trabajo productivo deben seguir haciéndolo aunque no sea exactamente su voluntad. Quienes tengan un trabajo absurdo, como pueda ser de cajer@, en una compañía de seguros, o cualquier otro de tantos, buscarán un trabajo productivo que les guste hacer y sustituirán a quienes no les gustaba, o les relevarán reduciendo su jornada y compartiendo la tarea.
A ojo de buen cubero, el trabajo útil en el Samsara debe ser tan sólo del 20%. Con que trabajemos una media de 3 horas al día tendremos en breve la sociedad de la abundancia, además de solucionarse problemas tan tontos como la compatibilidad de vida laboral y familiar. Cada cual se administrará el tiempo a su gusto y necesidades sin tener que recurrir a complicadas leyes. Los trabajos sucios o desagradables, en futuro muy próximo, los realizarán robots. Ya hay robots que limpian y reparan alcantarillas. Entre tanto se diseñan y fabrican estos robots, los harán voluntari@s. Ya hay voluntari@s que, por ejemplo, recogen el petróleo de las costas en accidentes. Y esto lo hacen en un medio hostil. Habrá much@s voluntari@s en el Paraíso, un medio cordial y agradecido.
Yo ya tengo pensado qué haré a partir de ese segundo día: Conducir un taxi o autobús, o dar clases de conducir. En cualquier caso, algo de conducir, pues se me ha dado bien y me gusta. Lo haré por unas 3 horas al día, por la mañana. Esto es lo que trabajo escribiendo este libro y me va muy bien. También me gustaría, más adelante, y si tengo energía, volver a confeccionar los cinturones que hacía en la adolescencia. Esto podría ser una actividad secundaria, en otras horas, o cuando no me apetezca salir a conducir, o tenga dificultades para ello, ya que lo haría en casa. En cuanto a actividad intelectual, quizás escriba otro libro. En ningún caso será una continuación o segunda parte de éste, sino que se titulará Cómo escribir en español, y será el modo de poner en claro y compartir el conocimiento que estoy adquiriendo al escribir ahora. Esta última actividad podría iniciarla antes del referéndum, después de descansar intelectualmente un tiempo.
En cualquier caso, ofreceré el producto de mi trabajo a cualquiera que lo solicite, sin importar su edad, color de piel, sexo, procedencia, aspecto, etc. Y sin interesarme en si trabaja o no, o en qué lo hace.
Al segundo día ya se podrán celebrar asambleas. Es de suponer que para entonces haya programas informáticos con modelos. En cualquier caso, se podrán iniciar por el sistema tradicional: Viva voz y mano alzada, tal como se celebraban en la revolución española del 36.
Hay que tener presente que la democracia directa no es como la democracia representativa que tenemos en el Samsara. Mientras en el Samsara votar es un deber cívico, a veces obligatorio, en el Paraíso vota sobre un asunto quien esté interesad@ en ese asunto, decidiéndolo por sí mism@, sin interferencias.
El Paraíso es algo desconocido. Para comenzarlo, así como para continuarlo, el procedimiento es acecharlo. La primera regla para acechar es perder el asco a lo desconocido, a lo diferente. Es de saber que este asco es una reflexión de lo asqueros@s que somos nosotr@s mism@s. Al ir dejando de ser asqueros@s según avanzamos en el conocimiento de que cada un@ somos el Universo en su Totalidad, y no hay nada ajeno a nosotr@s, podremos enfrentarnos a lo desconocido sin experimentar repulsión.
L@s que somos adult@s cuando escribo estas líneas tenemos la suerte de vivir una época única y tremendamente excitante y sugerente: Comenzar el Paraíso. Para ello tenemos que aprender a proyectarnos al futuro y comprender que serán nuestr@s descendientes, l@s que son niñ@s ahora o están por nacer, l@s que vivirán en un Paraíso plenamente desarrollado. Es esencial aprender a dejarl@s libres y aprender de su libertad. Para iniciar el Paraíso tenemos que pensar como niñ@s, con esa inocencia que procede de la ausencia de sacrificio, a la vez que les transmitimos la tecnología, el conocimiento, sin exigencias, sin obligaciones, cordialmente.
Quién sabe cuánto tardaremos, no ya en tener un Paraíso plenamente desarrollado, para esto tardaremos más, sino en que todos los seres humanos tengamos alimentos, vivienda y abrigo, es decir, lo esencial. En España en 1936 tardaron dos meses. En el mundo entero tardaremos algo más, quizá 2 años, o 5. La tarea es enorme, aunque motivadora. Piense que, por ejemplo, hay que ecologizar toda la industria y la agricultura, y limpiar los ríos para que tod@s tengamos agua potable. O desarrollar las energías limpias y renovables. Sin embargo, la tecnología y el conocimiento necesarios están listos. Hay en el Samsara ecologistas, anarquistas o personas antisistema que saben cómo hacerlo, pues han pensado en ello. Sólo falta que tengamos el tiempo necesario en vez de estar obligad@s a hacer otras cosas.
Tod@s seremos beneficiad@s por la llegada al Paraíso. L@s pobres porque dejarán de ser pobres pasando a ser ric@s, y l@s ric@s porque no dejarán de serlo; y tod@s porque podremos proyectarnos al futuro. Ya que en el Paraíso no hay pretensión de hacer justicia, l@s ric@s conservarán casi todos sus bienes: Su vivienda, su vehículo… Cierto es que muy probablemente perderán el servicio doméstico y el chofer, pero podrán comer en un restaurante y coger un taxi. Tendrán que limpiarse su propia casa mientras no estén enferm@s o viej@s, en fin, atender a su propio desafío al Segundo Principio de la Termodinámica, por lo que tener una casa demasiado grande puede ser contraproducente, y quizá prefieran dividirla, dando alojamiento a alguien más.
Serán ocupadas las viviendas vacías, y en los edificios sin uso podrán desarrollarse comunas tal como intentan desarrollarse ahora y son disueltas por la autoridad. Ya no habrá autoridad que disuelva nada porque no habrá condiciones puestas a la organización.
El bienestar debe extenderse a toda la población mundial sin apenas disminuir en ninguna parte. Será difícil esperar para quien no dispone de vivienda, es de suponer que se construirán viviendas rápidamente, pero en ningún caso debe arrebatarse la vivienda a quien la está usando, sea mucho o poco. Sólo se ocuparán viviendas que fueron compradas para especular. En cuanto a segundas viviendas, viviendas de vacaciones, pueden compartirse. Ela dueñ@ original puede organizar su uso de modo que éla mism@ la disfrute tanto como desee.
Es de suponer que se atenderán antes las necesidades de l@s que ahora viven mal que las de l@s que viven bien, en cuanto a bienes y servicios. Por ejemplo, si yo supiese de albañilería y decidiese trabajar en ello, prestaría mis servicios antes a l@s que tienen una casa pobre y en ruinas que a quien tiene una mansión y quiere poner unas puertas de lujo. Sin embargo, si trabajase de fontanero y en la mansión se rompe una tubería, la repararía en orden de petición o de urgencia, sin interesarme por más.
En el Paraíso, desde el mismo principio, debe haber buen rollo. Sin embargo, dado que venimos de un mundo distorsionado y hostil, debemos desplegar una amplia tolerancia hacia las agresiones de l@s demás, y tener muy presente que es la autonomía e independencia lo que nos pone casi a salvo de la violencia. 
Todo irá bien porque el Paraíso es un mundo mucho más sencillo que el Samsara. Poco a poco iremos aprendiendo a manejar el intento y crecerá la eficacia y el entusiasmo. Sólo veo un problema, y es la superpoblación.
Asistimos, en el final del Samsara, al milagro de la tecnología, y en el Paraíso se incrementará la velocidad del desarrollo tecnológico. Pronto serán erradicadas la inmensa mayoría de las enfermedades, por ejemplo, las de transmisión sexual, dejándonos practicar el sexo sin más precauciones que el embarazo. L@s que están naciendo ahora vivirán en torno a 120 años, con una alta probabilidad de morir de viej@s. Esto supone una tendencia severa al incremento de la población.
Dado que la Tierra tiene un tamaño limitado, no podemos crecer en población indefinidamente. Aquí hay que echar mano de la concienciación. Debemos procurar tener un@ o dos hij@s como máximo cada persona. Esto supondrá un envejecimiento de la población, pero no debe preocuparnos porque en el Paraíso l@s viej@s serán tan productiv@s como puedan y quieran.
En cuanto el Paraíso empiece a funcionar, habrá terminado el camino del conocimiento primitivo, pues estaremos viviendo de acuerdo a la Verdad. Y habrá terminado también el camino del conocimiento antiguo, pues habrá sido revocada en la práctica la Condición del Samsara. Entonces estaremos metid@s de lleno en el Camino del Conocimiento, y sólo nos quedará por averiguar cuánto de consciente de sí mism@ puede llegar a ser el Universo.
Es más complicado el periodo que abarca desde la publicación de este libro hasta la aprobación en referéndum de la Carta de Desconstitución Universal de los Seres Atentos. En este periodo tienen que darse tres fenómenos referentes a usted: Que se dé cuenta de que en este libro hay información fundamental que no puede pasarse por alto, que comience a comprender, y que dé a conocer este libro a otras personas.
Es muy importante la divulgación rápida de esta obra porque, cuando usted comience a comprender, estará en una situación precaria. Tenga presente que, a medida que vaya comprendiendo, se irá dando cuenta de que el sacrificio no vale nada. Sin embargo, tendrá que seguir practicándolo hasta la aprobación de la carta. Cómo será esto posible, de verdad, no lo sé.
Yo soy loco y no sé manejar los comandos del Samsara. Es por eso que tengo que escribir este libro. Emprendí el camino del conocimiento con el propósito de superar la Condición del Samsara. Buscando mis propias autonomía e independencia he encontrado las de todos los seres humanos.
Mi situación en esta primera etapa de la transición es la de haber superado la Condición del Samsara con una obra de poder. Sin embargo, no puedo cobrar por la lectura de este libro por dos razones obvias:
Primero, es mi interés, como el de tod@s, que esta obra se divulgue rápida y totalmente. Sería absurdo poner cualquier limitación o inconveniente a su lectura. El archivo de este libro, que se llamará “Llegando al Paraíso (Jesús Estrada, finales 2008)”, estará disponible en los programas de intercambio de archivos de Internet; podrá editarlo tod@ ela que lo desee, y podrá cobrar por la encuadernación y distribución, pero sepa que si usted ha pagado por este libro, ha sido únicamente por estos servicios, nunca por la autoría; y tendrá su página Web propia, que será www.llegandoalparaiso.com, en la que se podrá leer directa y libremente.
Segundo, lo que se cobra en el Samsara es el esfuerzo. Si bien hay algo de esfuerzo en este libro, por las prisas y la inexperiencia, es precisamente la ausencia de esfuerzo lo que lo caracteriza. Escribirlo está siendo un alivio pero, sobre todo, un placer; está siendo creativo y muy satisfactorio, tal como será todo el trabajo en el Paraíso. Por tanto, no hay nada que cobrar de este libro. El poco esfuerzo que hay es lo que enturbia ligeramente la organización que acumula.
En consecuencia, me veo desagradablemente obligado a pedirle un donativo mientras no haya sido aprobada la carta. La idea está tomada de los programas informáticos publicados en Internet. Estos son ofrecidos gratuitamente y se pide un donativo porque el dinero es rigurosamente necesario en el Samsara. En mi caso, su donativo me permitirá salir de mi refugio sin nacer, sin asumir un cuerpo. Me dará la oportunidad de librarme de mi cautiverio a manos de una mujer estúpida, elemento que constituye la esencia de mi propósito al escribir este libro. Por tanto, si usted me da su donativo, o me lo daría de disponer de dinero, yo lo habré conseguido, a diferencia de tod@s l@s anteriores mesías y profetas, que fracasaron en sus propósitos. Entonces, usted tendrá un referente claro e inequívoco para comprender: Se trata de adquirir autonomía e independencia.
En la página Web citada unas líneas más arriba encontrará el modo de hacer su donativo. Si usted no puede acceder a Internet es de suponer que dispone de poco dinero y no lo hará. Aceptaré con gusto y agradecimiento cualquier cantidad. Sin embargo, estimo que una buena cantidad es lo que usted tendría que pagar por derechos de autor si yo cobrase por la lectura. Calculo que podrían ser 6 ó 7€.
Hay un asunto a tratar, y es que, si todos los seres humanos que tienen acceso a Internet me dan un donativo semejante, podría hacerme enormemente rico. No albergo ningún deseo de acumular dinero, eso me parece absurdo, estúpido y vergonzoso. Por otro lado, el dinero que usted me done no es para fundar nada, ni una iglesia, ni secta, ni para emprender ninguna causa u objetivo. Es sólo para disfrutar mi autonomía e independencia mientras el dinero es necesario para ello. Pagaré los impuestos correspondientes, tomaré lo apropiado para una vida cómoda y sencilla, y el resto lo donaré a mi vez a distintas ONGs en pequeñas cantidades y de forma anónima.
En cuanto a su situación, la de usted, en este periodo, una vez que haya leído este libro se le habrá acabado el tiempo. El aplazamiento de la consideración de la mortalidad no puede continuar. Usted tiene que emprender el camino del conocimiento, es decir, iniciar la constitución de una idea del mundo que se corresponda con la realidad. No es difícil, ya sabe la solución a los dos problemas: La Verdad y la revocación de la Condición del Samsara.
Saber la solución a los problemas de los caminos del conocimiento primitivo y antiguo le sitúa a usted directamente en su última reencarnación: Empezará a sentir que los actos en el Samsara están desajustados. Sin embargo, aún no sabrá cómo dejar que se ajusten, o cómo serían esos actos ajustados.
El aprendizaje de este poder en el Paraíso será sencillo, y hablaré de él en el siguiente capítulo. En cuanto al periodo que nos ocupa, mientras dura el Samsara, poca ayuda le puedo prestar. Tan sólo situarle en lo fundamental, pero no puedo darle ningún consejo práctico concreto como si consumir drogas o no, o si romper sus rutinas. Tomar cannabis podría ayudarle mucho a comprender, pero también podría ponerle en una situación insostenible en cuestiones laborales. Y romper las rutinas puede ser muy beneficioso en determinados momentos, pero las rutinas también ayudan a ahorrar energía. Explicaré esto mejor en el siguiente capítulo.
Sí le puedo dar consejos generales, como disponerse a tener una extremada prudencia y paciencia. La prudencia y, sobre todo, la paciencia no son fáciles de asumir en principio. Necesitan un elemento fundamental que es el desapego.
Usted tiene el desapego a la vuelta de la esquina, sólo con contemplar la posibilidad de que este libro tenga éxito y efectivamente lleguemos al Paraíso. Entonces, su estrategia quedará limitada a comprender y divulgar este libro.
 Comprender incluye leer este libro repetidamente, así como disfrutar, repetidamente también, de las obras de poder que aquí se citan. Lo de repetidamente lo explicaré en el siguiente capítulo. Incluye, desde luego, hablar de ello, pero le advierto que será muy difícil al principio. Lo sé porque yo lo he intentado a medida que iba haciendo descubrimientos y he fracasado estrepitosamente. Ahora que comprendo mucho mejor, estoy deseoso de probar, pero aún apenas lo he hecho, de modo que no sé cómo resultará.
Lo que parece claro es que no caben discusiones acerca de este libro. Si usted se encuentra con una postura agresiva, de fuerza, a favor o en contra de él, no debe hacerle la lucha. Esa persona no ha comprendido bien, y debe dársele tiempo para que comprenda.
No sé cuál será la reacción del mundo a este libro. Podría ocurrir que fuese el desencadenante último del desenlace del Apocalipsis. Mi plan es que todo siga igual hasta la aprobación de la carta en referéndum. Entonces, la consigna es seguir haciendo lo mismo que hasta ahora y promocionar la lectura de este libro, así como solicitar el referéndum sobre la carta. Cuanto antes se apruebe la carta, mejor.
Sin embargo, las cosas no pueden ser exactamente iguales. Por ejemplo, un@ psiquiatra no puede seguir insistiendo a sus pacientes que se tomen la medicación. Mi consejo es que les dé a leer este libro y les dispense de ella, sin abandonar su puesto ni su sueldo. O un cura no podrá seguir dando misa, ni los feligreses asistiendo a ella. Lo que debemos comprender en este punto es que somos desafiantes del Segundo Principio de la Termodinámica, y que tenemos que satisfacer este desafío, tenemos que mantener el cuerpo hidratado, alimentado, caliente; tenemos que beber, comer, abrigarnos; y tenemos que hacer esto de un modo continuo, sin interrupciones. Las infraestructuras humanas y materiales que nos permiten satisfacer este desafío deben mantenerse operativas, pero la agresividad puede disminuir en muchos aspectos. Un@ guardia de tráfico puede poner una multa y quitar puntos del carné de conducir a quien no perjudique mucho, a quien tenga dinero y puntos suficientes, pero puede evitar la retirada del carné o una fuerte multa a quien dispone de poco dinero, a la vez que aconseja a sus vigilad@s leer este libro. O el director de tráfico puede retirar su política de persecución, manteniendo su puesto y sueldo, ocupándose de mejorar el tráfico en vez de pretender mejorar a los individuos haciendo justicia.
En fin, no sé qué más puedo decirle acerca de este periodo salvo que está usted en su última reencarnación. Esto le da la ventaja de saber que el Paraíso está a la vuelta de la esquina. Y esto, a su vez, le dará el desapego y el entusiasmo necesarios para superar cualquier dificultad
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