ÍNDICE
  1. El poder de la palabra y el tercer ciclo de la Brujería.
  2. La Verdad, el significado de la muerte.
  3. La luz empañada, el origen de la Tiranía.
  4. La sociedad sin dinero, la ausencia de justicia.
  5. El tercer elemento: La Locura.
  6. La Teoría del Punto de Encaje.
  7. Los caminos del conocimiento.
  8. Conocer al espíritu.
  9. El viaje del punto de encaje.
  10. Jesús de Nazaret y el amor.
  11. Los dos finales del Samsara.
  12. Otro globo es posible. No ser, no hacer.
  13. La transición.
  14. Del tercer al cuarto ciclo de la Brujería.
  15. Yo soy… en este acto.
  16. The answer, my friend, already isn´t blowing in the wind. (La respuesta, amigo, ya no está flotando en el viento).

CARTA DE DESCONSTITUCIÓN UNIVERSAL DE LOS SERES ATENTOS

 

 
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Nota: Algunos nombres han sido cambiados para proteger la intimidad de las personas aquí citadas.

Capítulo primero:


El poder de la palabra
y el tercer ciclo de la Brujería.

El Camino del Conocimiento cobra especial interés cuando el ser humano llega a la posición de la razón. Este punto crítico, este hecho fundamental, tiene lugar hace entorno a 150.000 años. Los 4 ó 5 millones de años anteriores, el ser humano, desde que comenzó a caminar erecto, con el objeto de transportar herramientas, desde que tiene pies, con los cinco dedos paralelos, lo que le convierte en ser humano, estuvo en la posición del conocimiento silencioso, donde permanecen el resto de los grandes mamíferos.
Cuando el ser humano llega a la posición de la razón, lo que ocurre es que su pensamiento es tan ágil y desarrollado que se da cuenta del hecho de que va a morir.
El dilema al que se enfrenta el ser humano cuando piensa en su muerte es extraordinariamente sencillo. Tan sencillo que quien mejor lo ha planteado es un niño de 6 años de edad, el gorrión, protagonista de la película La lengua de las mariposas, de José Luis Cuerda, sobre tres novelas de Manuel Rivas. Sin embargo, es tan difícil de resolver que nadie lo había hecho hasta el momento.
El gorrión pregunta:
“Cuando uno se muere, ¿se muere, o no se muere?”
Han pasado 150.000 años desde que el ser humano se hizo esta sencilla pregunta por vez primera, y éste es el tiempo que ha empleado el ser humano en aprender a formular en palabras la Verdad, el significado de la muerte. Esto es resolver el dilema, y el desafío es hacerlo tan bien, dejarlo tan claramente explicado que, como consecuencia, cesen la miseria y la guerra en el mundo.
En estos 150.000 años se han desarrollado la Religión y los dos primeros ciclos de la Brujería. La Religión y la Brujería son las dos posturas que puede adoptar el ser humano ante el dilema que plantea la muerte.
La postura religiosa es creer que, de alguna forma, en algún modo o con algún sentido, no se muere o no se muere del todo, sino que una parte de un@ mism@ permanece consciente después de la muerte.
La Brujería es la otra opción. Esto queda claro en los comentarios de Carlos Castaneda en ocasión del trigésimo año de la publicación de Las enseñanzas de don Juan, que pueden encontrarse en la segunda edición 2000 del mismo libro.
En estos comentarios, Carlos Castaneda, el autor, expone con precisión la esencia de la Brujería. Cito textualmente:
“Según don Juan Matus, la tarea de acomodarme dentro de la cognición de los chamanes del Méjico antiguo se llevó a cabo de una manera tradicional, es decir, que lo que me hizo fue lo que se le había hecho a todo chamán iniciado a través del tiempo. La internalización de los procesos de un sistema cognitivo diferente siempre empezaba llamando la atención total de los chamanes iniciados a darse cuenta de que somos seres que vamos a morir. Don Juan y los otros chamanes de su linaje creían que la comprensión total de este hecho energético, esta verdad irreducible, conduciría a la aceptación de la nueva cognición”.
Entonces, brujo o bruja es aquel ser humano que toma en cuenta la otra opción: Somos seres que vamos a morir.
Siempre ha habido brujos y brujas en el mundo, y cuando digo siempre quiero decir, desde que el ser humano llegó a la posición de la razón hasta la actualidad. Siempre ha habido brujas y brujos porque la Brujería comienza con la pregunta del gorrión. Si un ser humano parte en su investigación del mundo sin haber respondido previamente la pregunta, cosa que hace el religioso, comienza para él o ella un interesantísimo aprendizaje. Cuando un ser humano ha aprendido tanto que se da cuenta de que tomar la otra opción es estar de acuerdo con el mundo y es capaz de enseñarlo a otr@s, ha surgido el primer ciclo de la Brujería. La Brujería es, por tanto, el aprendizaje del modo de vivir de acuerdo con el mundo.
 El primer ciclo de la Brujería ha surgido una y otra vez en todos los tiempos y en todos los lugares y, una y otra vez, ha sido interrumpido, perseguido, aniquilado. Y esto por razones que veremos más adelante. Sin embargo, ha habido una excepción. En un tiempo, por miles de años y hace miles de años, y en un lugar, lo que ahora es el norte de Méjico, la Brujería no fue perseguida, sino que se integraba en aquel entramado social al modo en que la Ciencia y la Técnica se integran en el nuestro.
Así se desarrolló el primer ciclo de la Brujería, por milenios; y aquellos seres humanos, al hacer el intento de vivir de acuerdo con el mundo, aprendieron maravillas acerca del mundo y la conciencia. Aprendieron, investigando, las enormes posibilidades de la conciencia de ser.
Este estado de cosas, el que permitió la libre práctica de la Brujería, terminó cuando estos indios fueron invadidos por otros, y l@s bruj@s fueron aniquilad@s en su mayor parte. Pero algunos consiguieron sobrevivir y continuar con sus prácticas. A partir de este momento, de modo furtivo. Cuando la Brujería se hizo furtiva, comenzó el segundo ciclo.
L@s bruj@s del segundo ciclo recopilaron y organizaron el enorme conocimiento que habían adquirido l@s del primero, al tiempo que desarrollaban conocimientos y comportamientos que les permitieron transmitir su saber de generación en generación en un ambiente hostil a la Brujería.
 Más tarde, cuando llegaron l@s auténtic@s y experimentad@s perseguidor@s, en el descubrimiento y posterior conquista de América, l@s bruj@s ya tenían tal conocimiento y destreza que, aunque much@s sucumbieron, algún@s tuvieron éxito en trasladar su conocimiento a jóvenes aprendices que tuvieron éxito a su vez.
El segundo ciclo de la Brujería sobrevivió a la conquista, pero pagó un alto precio en ello. L@s bruj@s de este tiempo se dividieron en linajes independientes e incomunicados. En cada linaje, el nagual o líder del grupo o partida del nagual, tomaba un solo aprendiz de nagual, con la consecuencia de que, si un nagual falla en su propósito, el linaje queda terminado irremediablemente.
La suerte del segundo ciclo de la Brujería estaba echada, estaba condenado a la extinción porque, bien que l@s bruj@s de este tiempo, y desde mucho antes y, en especial, los naguales, ya eran impecables y, por tanto, casi infalibles, pero, y hablaremos más de la impecabilidad, nadie, por muy brujo que sea, está completamente a salvo del fallo, el error, el accidente. Veremos que estas circunstancias, el fallo, el error, el accidente, se pueden reducir a un mínimo, pero no eliminar.
Sólo tenemos noticias de uno de estos linajes. Los demás, muy probablemente, desaparecieron antes.
Este linaje termina a la vez que el siglo XX, con el reportaje de Carlos Castaneda. Y termina por un fallo del último nagual del segundo ciclo de la Brujería: Juan Matus. Un maravilloso y extraordinario fallo que se produjo cuando don Juan tomó a Carlos por aprendiz.
El fallo consistió en que don Juan tomó por aprendiz a alguien que estaba solicitando las enseñanzas, cuando él mismo afirma que l@s bruj@s voluntari@s no son bien recibid@s en el mundo de la Brujería.
Lo que ocurre realmente es que no hay bruj@s voluntari@s durante el primer y segundo ciclos de la Brujería. L@s que solicitan las enseñanzas, invariablemente, tienen propósitos y una idea del mundo previos y, cuando lo aprendido no encaja con esto, simplemente abandonan o buscan un maestro más adecuado.
Un@ bruj@ voluntari@ es aquel ser humano que busca el conocimiento por iniciativa propia y cualesquiera que sean las consecuencias de encontrarlo. Y esto es lo que no hay en estos 150.000 años de razón. Todos los seres humanos de este tiempo, bruj@s y religios@s, tienen un límite en lo que están dispuest@s a aprender. Ela (el o la) religios@ lo tiene muy estrecho, y podría resumirse en la frase: “Hay cosas que los seres humanos preferimos no saber”. Por poner dos ejemplos claros de esto, podemos citar la resistencia en el pasado a saber que la Tierra gira en torno a su propio eje, y no el Sol en torno a ella. Y como segundo ejemplo, más significativo incluso, en la actualidad el mundo está lleno de seres humanos que prefieren no conocer los efectos de las distintas drogas.
L@s bruj@s antigu@s, l@s del primer y segundo ciclos, amplían este límite con resultados asombrosos, pero todavía avanzan en el conocimiento con su razón en contra. La canción lo dice así:

“…Your head is humming and it won`t go, in case you don`t know.
The piper`s calling you to join him...”
(…Tu cabeza echa humo y no quiere ir, por si no lo sabías.
El flautista te llama a su lado…)

Antes ha dicho:

“…the piper will lead us to reason...”
(…el flautista nos llevará a la razón…)

Cuando digo la canción, me refiero a Stairway to Heaven (Escalera al Cielo), de Led Zeppelin.
L@s bruj@s antigu@s tienen por guía el éxito en sus actos, originado en su vivir de acuerdo con el mundo, basado en su darse cuenta de que somos seres que vamos a morir, pero aún les elude el significado de la muerte.
Así, en un principio, ela aprendiz es atrapad@ por los trucos del nagual, que no son del nagual, sino del espíritu, como único modo de obtener su interés, atención y participación.  Es, por tanto, el éxito en los actos del nagual lo que mantiene en el camino del conocimiento ala aprendiz. Más adelante, llegado cierto punto en el aprendizaje, el descenso del espíritu, ela aprendiz no puede seguir viviendo como hasta el momento. Para entonces tiene su propio impulso y parte de viaje a Ixtlán.
Después de un tiempo en el limbo, donde ya no es un ser humano común pero todavía no puede actuar como bruj@, ela viajante llegará a ser un ser humano de conocimiento y tendrá éxito en sus actos y podrá tomar aprendiz, pero aún seguirá de viaje a Ixtlán. Tod@s l@s bruj@s antigu@s están de viaje a Ixtlán, y tod@s ell@s saben que nunca llegarán.
A mediados del siglo XX volvió a surgir el primer ciclo de la Brujería. Es el movimiento hyppie. El movimiento hyppie está apenas en sus comienzos, un@ hyppie no es un@ bruj@ propiamente dich@ porque aún no se ha percatado de que está tomando en cuenta la otra opción: Somos seres que vamos a morir. Sencillamente, está investigando el mundo sin responder previamente la pregunta.
Así es como surge la Brujería. Así fue en el antiguo Méjico, y así está siendo en la actualidad. En el antiguo Méjico, aquellos seres humanos, por accidente, hambre o curiosidad, comieron plantas de poder, psicodélicos. Y algun@s continuaron esta práctica, ya sólo por curiosidad.
El movimiento hyppie es un redescubrimiento de los psicodélicos, esta vez, desde el principio, por curiosidad. En fin, la Brujería surge por una disposición a conocer el mundo completo, con todos sus elementos.
 Habiendo semejanzas, hay algo que hace del movimiento hyppie un especial nuevo surgir de la Brujería. Algo que a l@s bruj@s antigu@s se les había pasado por alto en todos estos milenios: Ela hyppie tiene en mente que el ser humano puede vivir en paz.
Carlos Castaneda era uno de estos hyppies. Esto es lo que vio en él don Juan, y por esto lo tomó por aprendiz.
Don Juan estaba cometiendo un error que tuvo por consecuencia el final de su linaje y de todo el segundo ciclo de la Brujería. Sin embargo, por otro lado, la actuación de don Juan fue el mayor de los aciertos porque, Carlos Castaneda, al reportar impecablemente sobre su aprendizaje, cierra con broche de oro el segundo ciclo de la Brujería y conecta la Brujería antigua con el movimiento hyppie.
L@s hyppies aún no saben esto porque no conocen, no se creen o no comprenden este reportaje. Y no les culpo, la verdad es que está difícil. Sea este libro el medio en que l@s hyppies, y todos los seres humanos, pasen a comprender que no somos descendientes de una sola tradición, aquella que se empeña en creer, y en que todos los seres humanos crean, que no se muere o no se muere del todo, sino que somos descendientes, también, de una tradición consecuencia de considerar la otra opción: Somos seres que vamos a morir. Que esta tradición es casi tan antigua como la razón, y ha dado asombrosos, maravillosos e increíbles frutos que pueden leerse una y otra vez  en un impecable reportaje.
Esto significa que el ser humano actual no tiene que recorrer todos los caminos que recorrieron l@s bruj@s antigu@s, ni tiene que cometer los errores que cometieron ell@s. En otras palabras, ela hyppie, y el ser humano en general, no está al principio del camino del conocimiento, sino al final. Un final que es el principio.
El tercer ciclo de la Brujería comienza con la formulación en palabras de la Verdad. La Verdad no depende o es consecuencia directa del reportaje de Carlos Castaneda, esto es, la Verdad podía haber sido expresada por cualquier ser humano en estos 150.000 años porque la Verdad no es otra cosa que el significado de la muerte y es una negación. Sin embargo, el reportaje de Carlos Castaneda es el elemento que ha hecho encajar todo, de manera que la Verdad no es una frase aislada de la cual haya que convencer a los seres humanos, sino que, gracias a este reportaje, y debido a las circunstancias actuales del mundo, la Verdad está explicada en un todo coherente que es esclarecimiento y síntesis de cuatro aspectos fundamentales: Religión, Brujería, Locura y Ciencia.
Entonces, lo que separa ahora al ser humano del tercer ciclo de la Brujería, que es el Paraíso propiamente dicho, no es un convencimiento o un concienciarse, sino el más apasionante aprendizaje.
Un@ bruj@ modern@, un@ bruj@ del tercer ciclo, es, en esencia, un@ bruj@ voluntari@: No tiene límite alguno en lo que está dispuest@ a aprender porque ya le ha pasado lo peor, que es lo mejor, que le podía ocurrir. Ya le ha pasado aquello que todos los seres humanos, bruj@s y religios@s, han estado esquivando todos estos milenios. Así, ela bruj@ modern@ puede urdir el mundo con eficacia, con libertad y hasta puede llegar a Ixtlán. Ixtlán es el Paraíso, el tercer ciclo de la Brujería.
Lo que le ha pasado ala bruj@ modern@ es que conoce la Verdad.

 

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